Nuno Álvares Pereira nació el 24 de junio de 1360 en Portugal, probablemente en Cernache do Bomjardim1. Era hijo ilegítimo de Fray Álvaro Gonçalves Pereira, caballero hospitalario de San Juan de Jerusalén y prior de Crato, y de Doña Iria Gonçalves do Carvalhal1. Aproximadamente un año después de su nacimiento, fue legitimado por decreto real, lo que le permitió recibir la educación caballeresca propia de los jóvenes nobles de su época1.
A la edad de trece años, Nuno sirvió como paje de la reina Leonor en la corte, donde fue nombrado caballero. A los dieciséis, por deseo de su padre, contrajo matrimonio con Doña Leonor de Alvim, una viuda adinerada. De esta unión nacieron tres hijos: dos varones que fallecieron en la infancia, y una hija, Beatriz, quien más tarde se casaría con Afonso, el primer duque de Bragança e hijo del rey Juan I1.
La vida de Nuno tomó un giro decisivo tras la muerte del rey Fernando en 1383, quien no dejó herederos varones. Su hermano, Juan, se vio envuelto en una disputa por la corona portuguesa, la cual era reclamada por el rey de Castilla, esposo de la hija del difunto rey1. Nuno Álvares Pereira se alió con Juan, quien lo designó como condestable, es decir, comandante en jefe del ejército1.
Como condestable, Nuno lideró al ejército portugués a la victoria en varias ocasiones, siendo la Batalla de Aljubarrota el 14 de agosto de 1385 un punto culminante que marcó el inicio del fin del conflicto y consolidó la independencia de Portugal1. Su liderazgo militar fue crucial en este período de la historia portuguesa.
