Oliverio Plunkett nació en 1629 en Loughcrew, cerca de Oldcastle, en el condado irlandés de Meath. Pertenecía a una familia vinculada a importantes linajes de la nobleza irlandesa, entre ellos los condes de Roscommon y Fingall y los señores de Louth y Dunsany. Durante su infancia recibió la educación de Patricio Plunkett, abad de Santa María de Dublín, que más tarde sería obispo de Ardagh y de Meath.1
En 1645 marchó a Roma con la intención de prepararse para el sacerdocio. Viajó bajo la protección del padre Pedro Francisco Scarampi, miembro del Oratorio, junto con otros compañeros. Ingresó en el Colegio Irlandés de Roma, donde destacó por su aplicación y por su vida piadosa. Estudió filosofía, teología y matemáticas en el Colegio Romano de la Compañía de Jesús, y completó además su formación en derecho civil y canónico en la Universidad de la Sapienza. Sus superiores lo consideraron un alumno de gran talento, diligencia, integridad y piedad.1
Fue ordenado sacerdote en 1654. La persecución promovida durante el gobierno de Oliver Cromwell impedía su regreso inmediato a Irlanda, por lo que permaneció en Roma durante varios años. Allí ejerció el ministerio sacerdotal en el Oratorio de San Jerónimo de la Caridad y atendió a los enfermos del Hospital del Santo Espíritu. Esta experiencia pastoral manifestó la orientación caritativa que marcaría toda su vida sacerdotal.2



