Nacimiento y bautismo
Pablo Miki nació en Kioto alrededor de 1556, en un entorno cultural profundamente marcado por las corrientes religiosas del archipiélago. La tradición biográfica lo vincula a una familia que abrazó la fe cristiana, probablemente a partir del influjo evangelizador de san Francisco Javier.
A la edad de cinco años recibió el bautismo y comenzó su camino cristiano.
Formación en la Compañía de Jesús
Pablo Miki fue enviado a estudiar con los jesuitas, y permaneció unido a ellos de modo estable. La biografía subraya una dificultad concreta: el acceso al latín le resultó arduo por razones de lengua y cultura; a cambio, desarrolló un conocimiento profundo de la religiosidad local, que convirtió en una herramienta apostólica.
Su madurez apostólica se expresa en su actividad como predicador capaz de sostener discusiones con autoridades budistas. La Iglesia lo conserva como modelo de inculturación: no vacía el Evangelio, sino que lo anuncia desde dentro de la cultura que lo recibe.,
Un itinerario apostólico y una visita a Roma
En los años de fermento misionero, Pablo volvió a su tierra tras una etapa en la que se relacionó con la misión universal. La biografía conecta su impulso con una visita a Roma durante el pontificado de Gregorio XIII, donde su amor por Cristo se describe como renovado y fortalecido.,