Celebración litúrgica
El Calendario Romano incluye una oración propia para los mártires, que pide a Dios que, por la intercesión de San Pablo Miki y sus compañeros, los fieles mantengan el coraje hasta la muerte por la fe. La fiesta se celebra con misas especiales y actos de devoción, especialmente en Japón y en comunidades católicas de la diáspora.
Patronazgo y devoción popular
San Pablo Miki es considerado patrón de los jóvenes, de los catequistas y de los misioneros. Su ejemplo de perseverancia y perdón es citado frecuentemente en homilías papales, como la del Papa Juan Pablo II en 2002, quien animó a los jóvenes a imitar su valentía y a ofrecer sus sufrimientos por la Iglesia.
Influencia en la misión católica en Asia
Los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI resaltaron la importancia de los mártires japoneses como modelo de testimonio cristiano y como impulso para la evangelización en Asia. En su visita ad limina de 1980, el Santo Padre describió a Miki y sus compañeros como «testigos que confirmaron la fe como un patrimonio eterno en Japón».
Representaciones artísticas
En la Basílica de la Sagrada Familia de Nagasaki y en numerosas iglesias alrededor del mundo, se encuentran imágenes y vitrales que retratan a San Pablo Miki con la cruz, a menudo acompañados de la inscripción «Gloria in excelsis Deo». Estas obras buscan recordar el sacrificio y inspirar la fe de los fieles.