Origen familiar y formación
La tradición suele presentar a Pantaleón como oriundo de Nicomea, hijo de un padre pagano llamado Eustorgio y educado inicialmente en el ambiente religioso de su entorno. Su madre, Eubula, aparece como cristiana y como la persona que lo instruye en la fe desde muy joven, si bien más tarde la narración explica una ruptura interior y la posterior vuelta a Cristo.,
En cuanto a su vocación, se relata que estudió medicina y llegó a sobresalir con tal rapidez que fue nombrado médico del emperador. La Enciclopedia Católica menciona su función como médico del emperador Maximino/Maximiniano, según la forma en que transmiten el relato las fuentes.
Hermolaos y el retorno a la fe
Un elemento decisivo en la tradición es la figura del sacerdote Hermolaos. Se narra que Pantaleón, tras desviarse de la fe, recibió de Hermolaos una llamada a la conversión: el sacerdote lo despierta interiormente y lo devuelve a la Iglesia.,
En la versión que recoge Victories of the Martyrs (Alfonso de Ligorio), se presenta además un «camino» narrativo muy claro: Pantaleón recobra la fe mediante un conjunto de acontecimientos providenciales, busca al santo sacerdote y recibe el bautismo. Se afirma, por ejemplo, que un niño muerto por una mordedura de víbora fue devuelto a la vida cuando Pantaleón invocó el nombre de Jesucristo, y que a partir de ese hecho se puso en búsqueda de Hermolaos para recibir el sacramento del bautismo.
La misma obra relaciona esta conversión con un deseo de traer a otros hacia la verdad: se menciona que Pantaleón, una vez experimentadas las «bendiciones de la verdadera fe», quiso comunicar ese bien a su padre. La tradición incluye una conversación en la que el hijo contrasta la conducta de los «dioses» paganos con el Dios verdadero, y añade posteriormente un milagro de curación de la vista que desemboca en la conversión de su padre.
Confrontación con el poder y acusación
Cuando estalla la persecución, la tradición indica que las autoridades intentaron persuadirlo para que apostatara. La Enciclopedia Católica describe cómo, durante la persecución (vinculada tradicionalmente a Diocleciano), algunos colegas envidiosos lo denunciaron al emperador; el poder imperial buscó salvarlo mediante la persuasión hacia la apostasía, pero Pantaleón se mantuvo firme y confesó la fe.
Según el relato, como «prueba» de que Cristo es el Dios verdadero, Pantaleón realiza una curación: la tradición lo presenta curando a un paralítico, y el emperador intenta explicar el milagro como si se tratara de magia. Esa réplica abre una escena de conversión: el relato afirma que muchos terminaron inclinándose hacia la fe de Cristo al reconocer el poder divino.,