Infancia y Familia
Pascual Baylón nació el 24 de mayo de 1540, día de Pentecostés, en Torre-Hermosa, una localidad en el Reino de Aragón, España1,2. Este día, conocido en España como la «Pascua del Espíritu Santo», inspiró su nombre1,3. Sus padres, Martín Baylón y Elizabeth Jubera, eran labradores de profunda virtud y escasos bienes materiales, aunque poseían un rebaño de ovejas1,3. Desde muy temprana edad, Pascual manifestó una devoción excepcional hacia la Eucaristía, una característica que definiría toda su vida1.
Educación y Primeros Años Religiosos
Desde los siete hasta los veinticuatro años, Pascual trabajó como pastor, primero ayudando a su padre y luego al servicio de otros empleadores1,3. A pesar de no haber recibido educación formal, aprendió a leer y escribir por sí mismo, impulsado por su deseo de recitar el Oficio Parvo de Nuestra Señora, un libro de oraciones común entre los laicos de la época3. Durante este período, su influencia sobre sus compañeros pastores fue notable1. Se distinguía por ir descalzo a pesar de los caminos espinosos y montañosos, por su dieta austera, sus frecuentes ayunos y por llevar bajo su capa de pastor una especie de hábito franciscano3. Cuando no podía asistir a Misa, se arrodillaba durante largos periodos de tiempo, absorto en oración, con los ojos fijos en el santuario distante donde se ofrecía el Santo Sacrificio3. Testimonios posteriores afirman que los ángeles le llevaron el Santísimo Sacramento suspendido en el aire en varias ocasiones para que pudiera venerarlo3. También se le atribuye una visión de santos, posiblemente San Francisco y Santa Clara, que le indicaron que se ofreciera a Dios en la Orden de los Frailes Menores3.
Pascual también se destacó por su escrupuloso sentido de la justicia, preocupándose constantemente por los daños que sus animales pudieran causar a los cultivos y pagando a menudo la compensación de su propio y escaso salario3.

