Consagración episcopal y la construcción de una sede cristiana
Antes de partir plenamente hacia la misión en el norte, Paulino recibió la consagración episcopal de manos de san Justo, arzobispo de Canterbury. Esta figura resulta esencial: la evangelización en Inglaterra necesitaba obispos estables capaces de administrar los sacramentos y de organizar la vida eclesial.
Con la conversión de Edwin, Paulino estableció la sede en York y comenzó la construcción de una iglesia de piedra, como signo visible de permanencia para la nueva comunidad cristiana.,
El bautismo del rey Edwin: Pascua de 627
El episodio decisivo llega en 627. Edwin recibe el bautismo en Pascua, el 12 de abril, y con él numerosos miembros de la nobleza y del pueblo. La catequesis y el bautismo no aparecen como un acto rápido, sino como el fruto de años de predicación y preparación.,
La narración eclesiástica vinculada a York presenta una imagen concreta: Edwin bautiza al ritmo de la liturgia pascual y, tras su conversión, manda erigir en el mismo lugar una iglesia más noble de piedra, integrando el oratorio inicial en una obra mayor. Paulino actúa como guía de esa construcción y como maestro de la fe en el periodo inmediatamente posterior al bautismo.,
Catequesis, bautismo y expansión misionera
Paulinus no limita su obra a la corte. Predica y bautiza en territorios diversos del sur de la Northumbria, cruza espacios fronterizos y mantiene un ritmo constante de instrucción. La tradición eclesiástica asocia su ministerio a lugares concretos donde el bautismo se convierte en acontecimiento recordado por la memoria local.
La biografía narra que Paulino catequizaba y bautizaba con insistencia y continuidad: en Yeavering dedicó treinta y seis días a instruir y bautizar a la población «día y noche». Ese dato ilumina el modo misionero de Paulino: la fe requiere aprendizaje, purificación y acogida sacramental gradual, no simple emoción momentánea.