Pentecostés y primeros años
Tras la Ascensión, Pedro tomó la palabra ante los discípulos reunidos en Jerusalén y participó en la elección de Matías para ocupar el lugar de Judas. En Pentecostés anunció públicamente la resurrección de Jesús y llamó a sus oyentes a la conversión y al bautismo. Los Hechos de los Apóstoles lo presentan como uno de los principales responsables de la comunidad cristiana de Jerusalén.,
Pedro predicó y actuó junto con otros apóstoles, especialmente Juan. En su ministerio aparecen curaciones, anuncios del Evangelio y comparecencias ante las autoridades. Su función no anulaba la responsabilidad común del colegio apostólico: la misión de la Iglesia naciente pertenecía a los apóstoles, aunque Pedro ejerciera en ella una precedencia particular.,
Apertura a los gentiles
Un episodio decisivo de su misión fue la conversión de Cornelio, centurión romano. Pedro comprendió, bajo la guía del Espíritu Santo, que el Evangelio debía llegar también a los gentiles; acogió a la familia de Cornelio y mandó bautizar a quienes habían recibido el Espíritu. Este acontecimiento abrió un camino fundamental para la expansión universal de la Iglesia.,
En la asamblea de Jerusalén, Pedro intervino sobre la cuestión de si los cristianos procedentes de los pueblos gentiles debían asumir las obligaciones de la Ley judía. Su discurso defendió que Dios había concedido también a los gentiles la salvación por la gracia de Jesucristo. La decisión apostólica permitió afirmar la universalidad de la Iglesia sin imponer a los nuevos creyentes la circuncisión ni la totalidad de las prescripciones rituales judías.
El ministerio de Pedro y el de Pablo tuvieron ámbitos característicos, pero complementarios: Pablo desarrolló especialmente la misión entre los gentiles, mientras que Pedro mantuvo una relación particular con los cristianos procedentes del judaísmo. La tradición, sin embargo, los honra conjuntamente como apóstoles y mártires de Roma.