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San Pedro de Tarantesia

San Pedro de Tarentaise (c. 1102-1174) fue un monje cisterciense francés y arzobispo de Tarentaise, conocido por su labor de reforma pastoral, su atención a los pobres y los viajeros, y su defensa del papa Alejandro III durante el cisma provocado por el antipapa Víctor IV. La Iglesia católica celebra su memoria el 8 de mayo.1,2

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreSan Pedro de Tarantesia
CategoríaSanto
Nombre CompletoPedro de Tarentaise
DescripciónMonje cisterciense francés y arzobispo de Tarentaise, conocido por su reforma pastoral y su defensa del papa Alejandro III. c. 1102
Cargo EclesiásticoArzobispo de Tarentaise
Lugar de NacimientoSaint-Maurice-l'Exil
Fecha de Muerte1174
Lugar de Muertecerca de Besançon
Nacionalidad
  • Francesa
  • Francia
Canonización1191
ConocidosSan Bernardo de Claraval
Edad al Morir72
Estado de VidaReligioso
Eventos relacionadosNo mencionados
Fecha de Celebración8 de mayo
Fin del Cargo Eclesial1174
HistoriaNació hacia 1102, ingresó en Bonnevaux a los veinte años, fue abad en Tamié y arzobispo de Tarentaise desde 1142. Participó en misiones de paz y en la defensa de Alejandro III durante el cisma.
Importancia HistóricaDefendió al papa Alejandro III contra el antipapa Víctor IV y mediador en disputas europeas.
Inicio del Cargo Eclesial1142
LugarTarentaise
Miembro de
  • Orden del Císter
  • Tarentaise
ObraImpulsó el hospicio de Tamié y del Pequeño San Bernardo, y estableció la ayuda caritativa pan de mayo.
Personas relacionadas
  • Celestino III
  • Amadeo III de Saboya (hospicio)
TipoXII

Tabla de contenido

Identidad y contexto

Pedro de Tarentaise vivió en el siglo XII, en una época marcada por la expansión de las órdenes religiosas y por conflictos entre el papado y el poder imperial. Fue monje de la Orden del Císter y, desde 1142, arzobispo de Tarentaise, diócesis alpina cuya sede estaba en Moûtiers.1,3

Conviene distinguirlo de Pedro I de Tarentaise, otro arzobispo cisterciense vinculado a la fundación de la abadía de Tamié. Pedro II fue quien ocupó la sede durante los años 1141-1174 y quien promovió la ayuda caritativa conocida como pan de mayo.3

Biografía

Formación monástica

Pedro nació hacia 1102 en Saint-Maurice-l’Exil, en el reino de Francia. A los veinte años ingresó en la abadía cisterciense de Bonnevaux, donde abrazó la vida monástica con especial dedicación a la disciplina religiosa, la humildad y la caridad. Su ejemplo atrajo a otros miembros de su familia: su padre y dos hermanos se incorporaron a Bonnevaux, mientras que su madre y su hermana ingresaron en un monasterio cisterciense femenino cercano.1

Antes de cumplir los treinta años, Pedro recibió el encargo de dirigir la comunidad de Tamié, una nueva fundación cisterciense en los Alpes de Tarentaise. El monasterio estaba situado junto a una ruta importante entre Ginebra y Saboya. Con el apoyo del conde Amadeo III de Saboya, Pedro impulsó allí un hospicio para enfermos y viajeros, a quienes atendía personalmente.1

Arzobispo de Tarentaise

En 1142 Pedro fue elegido arzobispo de Tarentaise. Aunque prefería la vida retirada del monasterio, aceptó el cargo por insistencia de san Bernardo de Claraval y del capítulo general cisterciense. La diócesis atravesaba una situación difícil: algunas iglesias estaban en manos de laicos, la atención a los pobres resultaba insuficiente y parte del clero llevaba una vida poco ejemplar.1

Pedro emprendió una reforma del gobierno diocesano. Sustituyó al clero catedralicio que consideraba indisciplinado por canónigos regulares de San Agustín, visitó las parroquias, recuperó bienes eclesiásticos y procuró asignar sacerdotes adecuados a las comunidades. También promovió iniciativas para la educación de los jóvenes y el socorro de los necesitados, y trabajó para que el culto litúrgico recibiera la debida atención.1

Retiro y regreso a la diócesis

En 1155, tras trece años al frente de la diócesis, Pedro desapareció sin comunicar su destino. Había buscado refugio en una abadía cisterciense remota de Suiza, donde ingresó de incógnito como hermano lego. La comunidad diocesana lo buscó durante meses; en 1156 sus superiores descubrieron quién era y le exigieron regresar a su sede. El arzobispo volvió y reanudó sus responsabilidades con renovado empeño.1

Su vida mantuvo el sello de la austeridad cisterciense incluso después de su regreso al episcopado. Se preocupó especialmente de quienes viajaban por los pasos alpinos y contribuyó a reconstruir el hospicio del Pequeño San Bernardo, además de promover otros refugios para viajeros.1

Caridad y labor por la paz

La tradición biográfica atribuye a Pedro una atención constante a los pobres. En dos ocasiones, durante un frío intenso, entregó su propio hábito a personas necesitadas, poniendo en riesgo su salud. También estableció una distribución gratuita de pan y sopa durante las semanas anteriores a la cosecha, cuando las reservas de alimentos escaseaban. Esta ayuda recibió el nombre de pan de mayo y continuó durante siglos, hasta la segunda mitad del siglo XVIII.1,3

Pedro tuvo fama de mediador en disputas y enemistades. Su labor por la paz no quedó restringida a su diócesis: intervino en asuntos políticos y eclesiales de alcance europeo.2

Defensa de Alejandro III

Durante el cisma que enfrentó a Alejandro III con el antipapa Víctor IV, respaldado por el emperador Federico Barbarroja, Pedro defendió públicamente la legitimidad de Alejandro. Predicó en diversas regiones de Francia y de Italia y habló en reuniones eclesiásticas, incluso ante el emperador. Su postura coincidía con la del conjunto de la Orden del Císter, que apoyó al papa legítimo.2

En 1174 Alejandro III le encomendó una misión de reconciliación entre Luis VII de Francia y Enrique II de Inglaterra. Pedro se entrevistó con representantes de ambas monarquías, pero no logró completar la mediación antes de morir. La reconciliación se alcanzó después de su fallecimiento.2

Muerte y culto

Pedro murió en 1174, durante el viaje de regreso a su diócesis. Cayó enfermo cerca de Besançon y falleció cuando lo trasladaban a la abadía de Bellevaux.2

El papa Celestino III lo canonizó en 1191. Su memoria litúrgica se celebra el 8 de mayo, y su figura permanece especialmente vinculada a Tarentaise, a la tradición cisterciense y a las obras de asistencia a pobres y viajeros. No murió mártir: las biografías lo presentan como un obispo y monje que falleció por enfermedad durante su regreso de una misión diplomática.2

Citas y referencias

  1. Alban Butler. Vidas de los santos de Butler: Volumen II, 258 (1990). 2 3 4 5 6 7 8 9
  2. B9: San Gregorio Nacianceno, obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia (d. C. 390), Alban Butler. Vidas de los santos de Butler: Volumen II, 259 (1990). 2 3 4 5 6
  3. Diócesis de Tarentaise, Enciclopedia Católica, Diócesis de Tarentaise (1913). 2 3
Modificado el 3 de octubre de 2026 • FideScore™ 8.09 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/0gd8ms0zw

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