Captura durante una visita pastoral
El relato tradicional describe una captura en el marco de una visita pastoral, con traslado a Granada y confinamiento en una mazmorra. Los guardianes, según la hagiografía, prohíben que nadie pueda hablarle.
En este periodo, la tradición mantiene que recibe dinero para el pago del rescate, pero utiliza parte de esos recursos para liberar a personas en riesgo de apostatar.
Redacción en la cárcel y persecución
La tradición atribuye a San Pedro Pascual la redacción de un tratado contra el islam y su profeta dentro de su cautiverio, un texto que circula entre el pueblo y provoca inquietud en las autoridades, que terminan ordenando su muerte.
La narración también describe una noche previa marcada por el temor, seguida por un consuelo atribuido a una visión del Señor.
Tradición del martirio y lectura histórica alternativa
La hagiografía tradicional sitúa su muerte en torno a 1300, con una escena de violencia: mientras ora, lo matan; el relato describe heridas corporales y el corte de la cabeza.
La interpretación histórica y crítica, en cambio, introduce matices: cierta investigación sostiene que Pedro no perteneció a la Orden de la Merced y propone que su muerte proviene más bien de las durezas y privaciones del cautiverio, sin asegurar la ejecución narrada con detalle (heridas y decapitación).
Ambas lecturas coinciden en un punto esencial: San Pedro Pascual muere por su condición de obispo y confesor de la fe en un contexto adverso, y su vida culmina con un testimonio que la Iglesia honra como martirio.