Origen valenciano y formación
La tradición sitúa el nacimiento de Pedro Pascual en Valencia hacia 1227, dentro de una familia conocida como Pascual o Pascualez. El apellido aparece latinizado en algunos documentos como Paschasius. Una tradición familiar posterior atribuyó a esta familia varios mártires cristianos bajo dominio musulmán, aunque este dato pertenece al ámbito de la memoria hagiográfica y no cuenta con una comprobación histórica uniforme.
Según la biografía tradicional, Pedro recibió en su casa la educación de un sacerdote originario de Narbona. Sus padres habrían rescatado a este clérigo de la cautividad musulmana. El joven Pedro viajó después con él a París, donde estudió teología y alcanzó el grado de doctor.
La noticia de sus estudios parisinos encaja con la importancia que París tenía entonces como centro europeo de enseñanza teológica. No obstante, la documentación conservada no permite reconstruir con plena seguridad todos los detalles de su formación ni precisar el título académico que recibió.
Ministerio sacerdotal y enseñanza
Tras regresar a Valencia, Pedro Pascual recibió las órdenes sagradas aproximadamente a los veinticuatro años. Más tarde enseñó teología en Barcelona. La tradición también lo relaciona con la corte de Jaime I de Aragón, quien le habría confiado la educación de su hijo Sancho.
Sancho llegó a ser arzobispo de Toledo, aunque durante su juventud no podía ejercer todavía las funciones propias de un obispo. Pedro Pascual habría administrado entonces los asuntos de la diócesis en su nombre. La misma tradición afirma que recibió el título de obispo de Granada antes de obtener la consagración episcopal.
Estos datos reflejan la compleja situación de las sedes episcopales vinculadas a territorios musulmanes. Un título episcopal podía expresar la responsabilidad pastoral sobre una comunidad cristiana sin que el obispo pudiera residir de modo estable en la ciudad correspondiente.
Obispo de Jaén
En 1296, Pedro Pascual fue nombrado obispo de Jaén y recibió la consagración episcopal, según el relato transmitido por Butler. La diócesis se hallaba en una región fronteriza y su territorio estaba expuesto a incursiones, cautiverios y desplazamientos de población.
Su ministerio aparece vinculado a tres tareas principales:
- La atención pastoral de los cristianos que vivían en condiciones de inseguridad.
- El rescate de cautivos, mediante la utilización de recursos destinados a la redención.
- La predicación y la defensa de la fe ante musulmanes, cristianos renegados y personas que habían abandonado la Iglesia.
La tradición presenta a Pedro Pascual como un obispo que no permanecía alejado de los lugares de peligro. Visitaba a sus fieles, los instruía y procuraba sostenerlos en la práctica cristiana. También habría intentado reconciliar con la Iglesia a quienes habían renegado de su bautismo.