Una fuente decisiva para la difusión europea
La poetisa y religiosa alemana Hroswitha de Gandersheim compuso hacia el año 962 un poema latino sobre el martirio del joven Pelayo. Hroswitha vivió pocas décadas después de la muerte del santo y presentó su relato como basado en noticias recogidas de testigos. Su poema consta de 414 versos y constituye una de las primeras obras literarias europeas dedicadas a Pelayo.
La importancia de Hroswitha supera el valor literario. Su obra incorporó la memoria de un mártir hispano de tradición mozárabe al ámbito cultural latino del centro de Europa. Gracias a la circulación manuscrita de su poema, la historia de Pelayo dejó de pertenecer solo a la devoción cordobesa y pudo integrarse en el repertorio hagiográfico europeo.
Hroswitha ingresó todavía joven en la comunidad de Gandersheim, un centro religioso de elevada cultura. Allí recibió formación literaria bajo la dirección de Rikkardis y de la abadesa Gerberga, pariente del emperador Otón I. Su producción incluyó poemas bíblicos, leyendas de santos y obras dramáticas, siempre con una finalidad cristiana.
Testimonio, literatura y elaboración hagiográfica
El poema de Hroswitha posee un interés particular porque pertenece a una época relativamente cercana al martirio. Sin embargo, su carácter poético exige distinguir entre el posible núcleo testimonial y la elaboración literaria. Hroswitha organiza los hechos con recursos propios de la poesía religiosa: discursos solemnes, contrastes entre belleza exterior y fortaleza interior, y una presentación ejemplar de la virtud.
La obra contribuyó a fijar la imagen de Pelayo como mártir adolescente, defensor de la fe y modelo de castidad. Esa imagen influyó en la tradición posterior y ayudó a consolidar la presencia del santo en calendarios, iglesias y relatos devocionales de distintas regiones.
El redescubrimiento y la publicación de las obras de Hroswitha en la Edad Moderna ampliaron de nuevo la difusión de su poema. Sus escritos, olvidados durante siglos, fueron descubiertos en el monasterio benedictino de San Emerano de Ratisbona y publicados en 1501.