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San Peregrino Laziosi

San Peregrino Laziosi, también llamado san Peregrino de Forlì, fue un religioso italiano de la Orden de los Siervos de María, nacido en Forlì hacia 1265 y fallecido en 1345. Canonizado en 1726, es venerado por su conversión, su vida penitente y su caridad, y se le invoca especialmente como intercesor de los enfermos de cáncer. La denominación «san Peregrino de Abruzzo» no le corresponde: nació y murió en Forlì, en la Emilia-Romaña.1,2

San Peregrino (18th cent.) by unknown painter - Museo de Antioquia - Medellín - Colombia 2024
Ver información de la imagen«San Peregrino» (siglo XVIII) de pintor desconocido - Museo de Antioquia - Medellín - Colombia. , c. 2024. Original, José Luiz, CC BY-SA 4.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreSan Peregrino Laziosi
CategoríaSanto
Otros nombres
  • San Peregrino de Forlì
  • segundo Job
Descripciónc. 1265
Lugar de NacimientoForlì, Emilia-Romagna, Italia
Fecha de Muerte1 de mayo de 1345
Lugar de MuerteForlì, Italia
Atributospierna curada, hábito oscuro de los Siervos de María, crucifijo
Contexto HistóricoItalia medieval, Forlì; conflicto político con la autoridad pontificia
Enseñanzasintercesor de los enfermos, especialmente cáncer y lesiones de extremidades
Fecha de Beatificación1609
Fecha de Canonización27 de diciembre de 1726
Fecha de Celebración1 de mayo
Fecha de Profesiónc. 1290
Orden religiosaSiervos de María
Personas relacionadas
  • Pablo V
  • Benedicto XIII
Simbolismopierna curada simboliza el camino de conversión y restauración
Tiporeligioso

Tabla de contenido

Identificación

Las fuentes hagiográficas presentan a san Peregrino Laziosi como religioso de la Orden de los Siervos de María. La documentación pontificia relativa a su canonización lo llama Peregrinus Laziosi y vincula su vida a Forlì, Siena y la Orden de los Siervos de María.1,3

Posibles confusiones

El nombre Peregrino aparece asociado a varios santos y beatos de épocas distintas. Entre ellos figuran:

  • San Peregrino Laziosi, religioso servita, cuya memoria litúrgica corresponde al 1 de mayo.
  • San Peregrino de Auxerre, obispo y mártir del siglo III.
  • Beato Peregrino de Falerone, religioso franciscano del siglo XIII.
  • San Cetteo o Peregrino, obispo de Amiterno y mártir, patrono de Pescara, en el Abruzzo.
  • San Peregrino de Bominaco, mártir venerado en esa localidad del Abruzzo.

Estos personajes no son la misma persona. San Peregrino de Auxerre fue un obispo misionero y mártir de la antigua Galia; el beato Peregrino de Falerone fue un hermano lego franciscano; y Peregrino Laziosi perteneció a los Siervos de María y vivió en la Italia medieval.4,5,1

La mera coincidencia del nombre no permite atribuir a un santo los datos biográficos, milagros o patronazgos de otro.

Vida

Origen y juventud

Peregrino Laziosi nació en Forlì hacia el año 1265, en el seno de una familia acomodada. Durante su juventud participó en las divisiones políticas de su ciudad, enfrentada entonces a la autoridad pontificia. La tradición hagiográfica relata que, durante una intervención de san Felipe Benicio, prior general de los Siervos de María, Peregrino lo golpeó en el rostro y contribuyó a expulsarlo de la ciudad.1,3

La documentación relativa a su canonización presenta este episodio dentro del proceso de conversión del santo, aunque también reconoce que algunos detalles proceden de relatos hagiográficos transmitidos a lo largo de los siglos. La escena no debe interpretarse como una descripción exhaustiva de la situación política de Forlì, sino como el comienzo narrativo de un itinerario espiritual marcado por el arrepentimiento y la reconciliación.1

La actitud de Felipe Benicio, que respondió a la violencia con mansedumbre y oración, habría provocado en Peregrino una profunda conmoción. El joven pidió perdón y abandonó progresivamente su anterior modo de vida.

Ingreso en los Siervos de María

Entre 1290 y 1295, aproximadamente a los treinta años, Peregrino ingresó en la Orden de los Siervos de María, fundada para vivir una consagración especial a la Virgen María y anunciar a Cristo bajo su protección. Realizó el noviciado en Siena y después regresó a Forlì, donde permaneció hasta su muerte.1,2

Peregrino destacó por la penitencia, la oración y la atención a los pobres. La tradición servita lo presenta como un religioso de gran humildad, dedicado a la conversión de los pecadores y a la restauración de la concordia en su ciudad. Un documento pontificio del siglo XVIII lo describe como un hombre entregado a la penitencia, al ayuno, a la meditación y a las obras de caridad.3

Algunas narraciones devocionales sostienen que pasó treinta años sin sentarse, apoyándose solo en una pared o en una roca para descansar. Este dato pertenece al lenguaje ascético de la hagiografía y expresa la intensidad de su penitencia; no debe utilizarse sin matices como una constatación médica o biográfica plenamente verificable.1,3

Sacerdote y servidor de la comunidad

Las tradiciones sobre Peregrino Laziosi lo presentan como un religioso dedicado a la vida comunitaria y al servicio pastoral. Aunque inicialmente entró en la orden como hermano, aceptó más tarde la ordenación sacerdotal. En Forlì colaboró en la vida del convento y en la reconciliación de personas enfrentadas.

La espiritualidad que la tradición vincula con él combina tres rasgos:

  • Conversión personal, porque su vida comenzó con el arrepentimiento de una conducta violenta.
  • Devoción mariana, propia de la familia servita.
  • Caridad concreta, especialmente hacia los pobres y los enfermos.

La Orden de los Siervos de María atribuye a Peregrino un papel relevante en el prestigio espiritual que alcanzó la congregación en Italia durante la Edad Media. La tradición lo llama también «segundo Job», por la paciencia con que soportó la enfermedad.2

La enfermedad de la pierna y la curación

La enfermedad

En la última etapa de su vida, Peregrino padeció una grave enfermedad en la pierna derecha. Las narraciones antiguas hablan de una lesión dolorosa que llegó a presentar signos de gangrena y que hizo necesaria la consideración de una amputación. La biografía conservada por el Dicasterio para las Causas de los Santos relaciona el mal con una lesión venosa, mientras que relatos devocionales más antiguos emplean expresiones médicas propias de su tiempo.1,3

La enfermedad afectó profundamente a un hombre conocido por su intensa penitencia corporal. Peregrino, incapaz de mantenerse en pie, tuvo que permanecer acostado y afrontar una prueba que la tradición compara con la del justo Job.

La oración ante el crucifijo

La noche anterior a la intervención quirúrgica, Peregrino habría acudido con dificultad a la sala capitular del convento y orado ante un crucifijo. Durante el descanso contempló en sueños a Cristo descendiendo de la cruz para curar la pierna enferma. A la mañana siguiente, el médico que debía practicar la amputación comprobó que la lesión había desaparecido.1,6

La Iglesia venera este episodio como un milagro atribuido a la intercesión de san Peregrino, pero la fe católica no obliga a aceptar cada detalle literario de las narraciones hagiográficas. El centro espiritual del relato reside en la confianza del santo ante el sufrimiento y en la afirmación de que toda curación, cuando ocurre de manera extraordinaria, procede de Dios.

La devoción a san Peregrino no sustituye la atención médica. La oración por los enfermos y el recurso a los sacramentos deben convivir con el diagnóstico y el tratamiento proporcionados por profesionales competentes.

Muerte, culto y canonización

Peregrino Laziosi murió en Forlì el 1 de mayo de 1345, después de una vida dedicada a la Orden de los Siervos de María, a la oración y al servicio de los necesitados. Las tradiciones vinculadas a sus funerales narran diversas curaciones y otros prodigios, elementos que contribuyeron a la expansión de su culto.1,3

El papa Pablo V aprobó en 1609 el culto que Peregrino recibía desde antiguo con el título de beato. Más tarde, el papa Benedicto XIII lo canonizó el 27 de diciembre de 1726. La documentación pontificia describe su canonización como el reconocimiento solemne de una veneración prolongada y de una vida caracterizada por la penitencia, la caridad y la fidelidad religiosa.1,3

Su memoria litúrgica figura el 1 de mayo. La devoción se difundió junto con la expansión de los Siervos de María en Italia y en otros países.2,1

Iconografía

El santo ante el crucifijo

La representación más característica de san Peregrino Laziosi muestra al religioso arrodillado o postrado ante un crucifijo, mientras Cristo desciende de la cruz para tocar o curar su pierna enferma. En numerosas pinturas, ángeles sostienen al santo o acompañan la escena.1

La imagen reúne varios elementos teológicos:

  • El crucifijo representa la pasión redentora de Cristo.
  • La pierna enferma recuerda la fragilidad corporal y la prueba del sufrimiento.
  • El gesto de Cristo que desciende expresa la cercanía del Salvador con quien padece.
  • Los ángeles simbolizan la asistencia divina y la glorificación del santo.
  • El hábito oscuro identifica a Peregrino como miembro de los Siervos de María.

El simbolismo de la pierna curada

La pierna curada constituye el atributo iconográfico más reconocible del santo. Su significado no consiste solo en recordar una curación extraordinaria. La pierna permite caminar; por eso, dentro del lenguaje simbólico cristiano, también puede representar el camino de conversión.

Peregrino pasó de la violencia política y la oposición a la autoridad eclesial a una vida de penitencia, obediencia y servicio. La curación de la pierna aparece así como una imagen de restauración integral: Cristo no solo libera al cuerpo de una enfermedad, sino que conduce al pecador hacia una vida nueva.

La iconografía no presenta a Peregrino como un curandero ni como una divinidad. El santo aparece como un intercesor que recibe la gracia de Cristo. La Iglesia enseña que los santos no actúan independientemente de Dios; su intercesión participa de la única mediación salvadora de Jesucristo.

La iconografía y la piedad popular

La imagen de la pierna curada favoreció la invocación de san Peregrino por parte de personas que padecen cáncer, enfermedades graves, lesiones de las extremidades o dolencias prolongadas. Esta práctica pertenece a la piedad popular y expresa confianza en la intercesión de los santos.

El nombre «san Peregrino de Abruzzo»

La forma «san Peregrino de Abruzzo» no corresponde a san Peregrino Laziosi, cuya vida transcurrió en Forlì y Siena.2,1

En el Abruzzo, el nombre remite a otros santos. San Cetteo, obispo de Amiterno y mártir, también es conocido como Peregrino y es el patrono de Pescara. En Bominaco, cerca de L’Aquila, se venera a un mártir llamado Peregrino, a quien está dedicado un oratorio del siglo XIII. Ninguno de ellos comparte la historia de la enfermedad de la pierna y la curación ante el crucifijo.

Espiritualidad

La figura de san Peregrino Laziosi propone una espiritualidad centrada en la conversión, la perseverancia y la confianza en Cristo crucificado.

Conversión y reconciliación

La tradición comienza con una agresión y continúa con el arrepentimiento. La vida del santo recuerda que la conversión cristiana no consiste solo en lamentar una falta, sino en transformar la conducta y reparar, en la medida de lo posible, el daño causado.

Penitencia y equilibrio cristiano

Peregrino practicó formas severas de penitencia propias de la espiritualidad medieval. La Iglesia no propone reproducir literalmente sus mortificaciones. La penitencia cristiana exige discernimiento, obediencia y prudencia, y nunca justifica poner en peligro la salud.

El valor permanente de su ejemplo radica en la búsqueda de Dios, la lucha contra el pecado y la perseverancia en la vida espiritual.

Atención a los enfermos

La tradición de san Peregrino ofrece consuelo a quienes afrontan enfermedades graves. Su culto invita a unir la oración con la esperanza cristiana, la recepción digna de los sacramentos y la atención médica. La curación física constituye un bien, pero la santidad no depende de recuperar la salud: el cristiano también puede vivir la unión con Cristo en medio de la enfermedad.

Fiesta y nombre litúrgico

La memoria de san Peregrino Laziosi se celebra el 1 de mayo. La forma adecuada de nombrarlo en un contexto enciclopédico o litúrgico es san Peregrino Laziosi, san Peregrino de Forlì cuando se desea indicar su procedencia, o san Peregrino, religioso de los Siervos de María.1,2

Valoración histórica y devocional

La biografía de Peregrino Laziosi procede de tradiciones hagiográficas, documentos relacionados con su canonización y testimonios de la espiritualidad servita. Algunos episodios, como el golpe a Felipe Benicio, los treinta años sin sentarse o la curación de la pierna, poseen una marcada elaboración narrativa y deben leerse dentro del género hagiográfico medieval y moderno.1,3

La piedad católica puede acoger el significado espiritual de esas narraciones sin convertir cada detalle en una afirmación histórica del mismo grado que su nacimiento en Forlì, su pertenencia a los Siervos de María, su muerte en 1345 y su canonización en 1726.

San Peregrino Laziosi es, en definitiva, un religioso italiano venerado por su conversión, su vida penitente, su caridad y su especial relación devocional con los enfermos.

Citas y referencias

  1. Resumen biográfico, El Dicasterio para las Causas de los Santos. Pellegrino Laziosi (1265-1345) - Biografía, 1 (1726). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16
  2. Orden de los servitas. Catholic Encyclopedia, Orden de los Servitas (1913). 2 3 4 5 6
  3. Sanctorum Romanorum Pontificum. Magnum Bullarium Romanum: Tomo XXII, 512 (1871). 2 3 4 5 6 7 8
  4. San Peregrino, obispo de Auxerre, mártir (c. a. D. 261), Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen II, 330 (1990).
  5. San Peregrino de Falerone (a. D. 1240), Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen III, 504 (1990).
  6. San Atanasio, arzobispo de Alejandría, doctor de la Iglesia (a. D. 373), Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen II, 216 (1990).
Modificado el 30 de octubre de 2026 • FideScore™ 9.03 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/2w4hpdsgp

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