Tras la muerte de Pío IV en diciembre de 1565, Michele Ghislieri fue elegido Papa en enero de 1566, en gran parte gracias a los esfuerzos de San Carlos Borromeo, quien lo veía como el reformador que la Iglesia necesitaba,,. Asumió el nombre de Pío V,.
Desde el inicio de su pontificado, Pío V dejó claro su firme propósito de aplicar tanto la letra como el espíritu de las recomendaciones del Concilio de Trento,.
Reformas internas y disciplina eclesiástica
Pío V se dedicó a revitalizar la práctica de la fe en todos los miembros del Pueblo de Dios, infundiendo a la Iglesia un providencial celo evangelizador. Su trabajo pastoral fue incansable, buscando el contacto directo con todos, sin importar su frágil salud.
Entre sus primeras acciones, Pío V destinó las limosnas que tradicionalmente se repartían indiscriminadamente en su coronación a hospitales y a los verdaderos pobres. El dinero que se solía gastar en banquetes para cardenales y embajadores fue enviado a los conventos más pobres de la ciudad.
Aplicó fielmente los decretos del Concilio de Trento en diversas áreas:
Liturgia: Publicó el renovado Misal Romano en 1570 y el nuevo Breviario en 1568,,,. El Misal fue una restauración de usos antiguos y una revisión adaptada a las necesidades de la época, mientras que el Breviario omitió ciertas festividades de santos y leyendas extravagantes, devolviendo su lugar adecuado a las lecciones de las Sagradas Escrituras,.
Catequesis: Encomendó a los párrocos la difusión del «Catecismo del Concilio de Trento»,. También hizo obligatoria la instrucción catequética de los jóvenes y promovió la traducción del catecismo a lenguas extranjeras.
Teología: Introdujo la Summa de Santo Tomás de Aquino en las universidades y reconoció solemnemente a Santo Tomás como Doctor de la Iglesia,.
Clero y Obispos: Impuso la obligación de residencia de los obispos en sus diócesis y de los párrocos en sus curatos, con severas penas por desobediencia,,,. Recordó a los religiosos la idoneidad de la clausura y al clero la importancia del celibato y una vida santa.
Curia Romana y Estados Pontificios: Llevó a cabo una drástica purga de la Curia Romana y limpió los Estados Pontificios de bandidos. Redujo el costo de la corte papal y se opuso a cualquier forma de nepotismo, manteniendo a sus parientes a distancia,,.
Moral Pública: Promulgó legislación contra la prostitución, relegando a las prostitutas a barrios distantes, y prohibió las corridas de toros,.
Asistencia social: Se preocupó por los pobres y necesitados, creando estructuras de asistencia como el Monte de Piedad y los hospitales de San Pedro y Santo Spirito. Durante la hambruna de 1566, suprimió gastos superfluos, distribuyó alimentos e implementó servicios sanitarios,.
Su rigor y celo en la aplicación de las leyes fueron a veces considerados excesivos, pero contribuyeron a elevar el estándar moral de la Iglesia y de la propia Roma,.
Lucha contra el Protestantismo y los Turcos
La gran preocupación de su pontificado fue la lucha contra los protestantes y los turcos,.
Contrarreforma: Apoyó a los católicos oprimidos en Alemania, alentó la Liga en Francia con consejos y ayuda pecuniaria, y respaldó a España en los Países Bajos.
Inglaterra: Excomulgó a la Reina Isabel I de Inglaterra en 1570 con la bula «Regnans in excelsis», absolviendo a sus súbditos de su lealtad, en un intento de apoyar a las fuerzas católicas que favorecían el ascenso de María Estuardo,,. Esta acción, sin embargo, se considera un error de juicio que solo sirvió para aumentar las dificultades de los católicos ingleses leales.
Inquisición: Dio un nuevo impulso a la actividad de la Inquisición, por lo que ha sido criticado por algunos historiadores,. Condenó los escritos de Baius, quien finalmente se sometió,.
Bula In Coena Domini: En esta bula, Pío V proclamó los principios tradicionales de la Iglesia Romana y la supremacía de la Santa Sede sobre el poder civil,,.
Indulgencias: En 1567, Pío V canceló todas las concesiones de indulgencias que implicaban tarifas u otras transacciones financieras, buscando eliminar los abusos que se habían asociado con ellas.
La Batalla de Lepanto
Pío V trabajó incansablemente para unir a los príncipes cristianos contra el Imperio Otomano. En el primer año de su pontificado, ordenó un jubileo solemne, exhortando a los fieles a la penitencia y la limosna para obtener la victoria de Dios,. Apoyó a los Caballeros de Malta, envió dinero para la fortificación de ciudades libres de Italia y contribuyó mensualmente a los cristianos de Hungría.
En 1570, cuando Solimán II atacó Chipre, amenazando a la cristiandad occidental, Pío V no descansó hasta lograr la unión de las fuerzas de Venecia, España y la Santa Sede en la Liga Santa,. Envió su bendición a Don Juan de Austria, comandante en jefe de la expedición, recomendándole dejar atrás a los soldados de mala vida y prometiéndole la victoria si así lo hacía. Ordenó oraciones públicas e intensificó sus propias súplicas al cielo.
El día de la Batalla de Lepanto, el 7 de octubre de 1571, mientras trabajaba con los cardenales, Pío V interrumpió su labor, abrió una ventana y, mirando al cielo, exclamó: «Tregua a los negocios; nuestra gran tarea en este momento es dar gracias a Dios por la victoria que acaba de conceder al ejército cristiano»,. Rompió a llorar al enterarse de la victoria, que asestó un golpe del que el poder turco nunca se recuperaría,.
En memoria de este triunfo, instituyó la Fiesta del Rosario para el primer domingo de octubre y añadió a la Letanía de Loreto la súplica «Auxilio de los Cristianos»,.