En la tradición sobre San Procopio que recoge Alban Butler, el santo aparece como mártir en fecha situada en torno al año 303.1
El relato atribuido a Eusebio subraya dos rasgos: (a) Procopio sería el primer mártir de Palestina en el marco de la persecución de Diocleciano, y (b) dentro de los mártires del Oriente se le llama también «el Grande» (según la tradición).1
Por lo que se refiere al lugar de origen y residencia, Eusebio indica que habría nacido en Aelia (Jerusalén) y que se habría establecido en Escitópolis (Bet-Seán), donde desarrolló su vida y su ministerio.1

