Ramón nació entre los años 1200 y 1204 en Portell, una localidad en la diócesis de Urgel, Cataluña, España1. Aunque provenía de una familia noble, era de condición humilde1. Desde temprana edad, mostró una profunda piedad y un notable talento1. Su padre inicialmente lo destinó a trabajar en una granja, pero más tarde le concedió permiso para seguir su vocación religiosa1.
Fue en Barcelona donde Ramón tomó el hábito de la Orden de la Merced, también conocida como la Orden de Nuestra Señora de la Merced para la Redención de Cautivos, de manos de su fundador, San Pedro Nolasco1,2. Dentro de la vida religiosa, Ramón demostró un progreso tal que pronto fue considerado digno de suceder a su maestro en la importante labor de redentor de cautivos1.

