Llamado por Jesús y primeros años
Santiago el Mayor nació en Galilea, probablemente en Betsaida, donde ejercía el oficio de pescador junto a su padre Zebedeo y su hermano Juan. Los Evangelios lo describen como parte del grupo familiar que Jesús encontró a orillas del mar de Galilea. Mientras reparaban las redes en la barca, Jesús los llamó con la promesa de hacerlos «pescadores de hombres». Sin dudarlo, ambos hermanos abandonaron las redes y siguieron al Maestro, mostrando una respuesta inmediata y total al llamado divino.1,2
Junto a Pedro y su hermano Juan, Santiago formó parte del círculo íntimo de Jesús. Fueron testigos privilegiados de episodios como la curación de la suegra de Pedro, la resurrección de la hija de Jairo y, sobre todo, la Transfiguración en el monte Tabor y la agonía en el huerto de Getsemaní. Estos eventos subrayan su cercanía al Señor y su rol en los misterios de la vida de Cristo.1,3
Apodo de «Hijos del Trueno»
Jesús otorgó a Santiago y Juan el sobrenombre de Boanerges, o «Hijos del Trueno», posiblemente por su temperamento impetuoso y ardiente. Un ejemplo es su propuesta de invocar fuego del cielo sobre los samaritanos que rechazaron a Jesús, lo que mereció una reprensión del Maestro, quien les recordó que había venido a salvar, no a destruir almas. Este rasgo, aunque imperfecto al inicio, se purificó con la gracia del Espíritu Santo en Pentecostés.1,2
La madre de ambos, Salomé, pidió a Jesús que sus hijos ocuparan los primeros puestos en su Reino, revelando una ambición temporal. Jesús les anunció que beberían su cáliz de sufrimiento, profetizando su destino martirial.2

