San Severo de Nápoles
El santo venerado como patrón de San Severo es san Severo de Nápoles, obispo del siglo IV. La tradición litúrgica lo presenta como un pastor de la Iglesia napolitana, fallecido hacia el año 400. Su memoria litúrgica corresponde al 29 de abril y recibe la condición de obispo y confesor.
El título de confesor designa, en la tradición hagiográfica, a un santo que profesó públicamente la fe y vivió heroicamente la vida cristiana sin recibir el martirio. En el caso de san Severo de Nápoles, la memoria eclesial conserva principalmente su ministerio episcopal y su testimonio pastoral.
El culto local de San Severo no convierte automáticamente en una misma persona a todos los santos llamados Severo o Severino. La onomástica común produjo confusiones desde la Edad Media, especialmente entre:
- San Severo de Nápoles, obispo del siglo IV y patrón de San Severo.
- San Severino de Nórico, monje y evangelizador de la región del Danubio, fallecido entre 476 y 482.
- San Severino de Septempeda, relacionado con la antigua ciudad de Septempeda, hoy San Severino Marche, cuya cronología resulta distinta y tradicionalmente se sitúa en el siglo VI.
- Severino Boecio o Sulpicio Severo, que pertenecen a ámbitos históricos y biográficos diferentes y no son el titular de la ciudad apuliana.
Confusión con san Severino de Nórico
San Severino de Nórico fue un asceta y misionero de la Europa central tardorromana. Su vida fue narrada por su discípulo Eugipio, que lo presenta como consejero de pueblos y gobernantes bárbaros. Tras la muerte del santo, sus discípulos trasladaron sus reliquias a Luculanum, cerca de Nápoles, y en 910 las llevaron a la ciudad de Nápoles, donde recibieron culto en una abadía benedictina dedicada a su nombre.
La presencia de sus reliquias en Nápoles favoreció la confusión entre san Severino de Nórico y otros santos de nombre semejante. La tradición histórica distingue, sin embargo, al santo de Nórico del obispo de Septempeda y del obispo napolitano venerado como patrón de San Severo. El propio estudio hagiográfico de Butler advierte que no existe fundamento suficiente para atribuir a san Severino de Septempeda una relación directa con Nápoles.
Diferencia respecto de san Severino de Septempeda
La antigua Septempeda, ciudad del Piceno romano, recibió posteriormente el nombre de San Severino Marche por el santo vinculado a su sede episcopal. La tradición local considera que san Severino fue obispo de Septempeda hacia mediados del siglo VI, aunque la fecha exacta permanece incierta.
Este santo pertenece a la historia religiosa de las Marcas, no a la de San Severo de Apulia. La semejanza entre San Severo y San Severino procede de la raíz latina Severus, pero el parecido nominal no basta para identificar a ambos personajes.