La ciudad de San Severo, situada en una fértil llanura regada por los ríos Radicosa y Triolo, posee un origen incierto1. Su nombre está intrínsecamente ligado a la figura de un santo, aunque la identidad exacta de este San Severo ha sido objeto de diversas interpretaciones y confusiones históricas2,3.
Inicialmente, la sede episcopal de la región fue Civitate, que a su vez sucedió a la antigua ciudad de Teanum1. En 1580, la diócesis de San Severo fue formalmente establecida, con Martino de Martini, un jesuita, como su primer obispo1.
Es importante señalar que existen varias figuras históricas de santos con el nombre de Severo o Severino, lo que ha generado cierta ambigüedad. Entre ellos se encuentran:
San Severo de Rávena: Obispo de Rávena en el siglo IV, cuyos restos fueron trasladados a Erfurt en 836 para fortalecer la fe cristiana en esa región4.
San Severino de Noricum (c. 480 d.C.): Un santo de origen desconocido que pasó la primera parte de su vida en los desiertos de Oriente antes de predicar el Evangelio en Noricum (Austria). Fundó varios monasterios y fue conocido por sus milagros y su exhortación a la penitencia y la piedad5. Sus reliquias fueron trasladadas a Luculanum, cerca de Nápoles, y luego a Nápoles en 9102.
San Severino, Obispo de Septempeda (c. 550 d.C.): La antigua ciudad de Septempeda en las Marcas de Ancona es ahora conocida como San Severino, derivando su nombre de este obispo. Se cree que fue hermano de San Victorino2,3. La Catholic Encyclopedia menciona que el santo del que la ciudad de San Severino toma su nombre es comúnmente considerado el obispo de Septempeda, aunque su fecha exacta es desconocida3.
San Severino de Antioquía (c. 465–538): Patriarca y fundador de la jerarquía eclesiástica «monofisita» de Antioquía, venerado como santo y doctor por la Iglesia Ortodoxa Siria6.
San Severino, obispo de Burdeos (c. 420 d.C.): Aunque el Martirologio Romano lo llama «obispo de Colonia» al situar su muerte en Burdeos, la investigación moderna lo conecta con Burdeos, habiendo sido aparentemente obispo de Tréveris antes7.
San Severino Boecio, mártir (c. 524 d.C.): Un miembro ilustre de la familia Anicia de Roma, que sufrió el martirio7.
La ciudad de San Severo en Foggia, sin embargo, se distingue por su propia historia diocesana, que se remonta a la sede de Civitate1.
