La figura de San Teodoro es compleja debido a la existencia de al menos dos mártires con este nombre, cuyas historias se han fusionado y diferenciado a lo largo del tiempo. Los griegos los honran como «Megalomártires» (grandes mártires)1.
Teodoro Tiro (El Recluta)
San Teodoro de Amasea, conocido como Teodoro Tiro, recibió su sobrenombre, Tiro, no por ser un joven recluta, sino porque perteneció a la Cohors Tyronum (Cohorte de Reclutas)2,3. Su martirio se sitúa alrededor del 17 de febrero del año 306, durante el reinado de los emperadores Galerio Maximiano y Maximiano2. Nació en Oriente, posiblemente en Siria o Armenia2.
Según la leyenda más antigua, Teodoro se alistó en el ejército romano y fue enviado a los cuarteles de invierno en el Ponto, específicamente en Amasea2,3,4. Cuando el edicto imperial contra los cristianos fue emitido, Teodoro fue llevado ante el tribunal y se le exigió ofrecer sacrificios a los dioses paganos2,3. Él negó la existencia de estos dioses y profesó valientemente su fe en la divinidad de Jesucristo2,3. Los jueces, fingiendo piedad por su juventud, le concedieron tiempo para reflexionar. Teodoro aprovechó este tiempo para incendiar el templo de Cibeles en la ciudad, demostrando su inflexible resolución2,3.
Fue arrestado de nuevo y, tras sufrir crueles tormentos, incluyendo ser lacerado con garfios de hierro hasta dejar sus entrañas al descubierto, fue condenado a ser quemado vivo en una hoguera2,3,4. Sus cenizas fueron recogidas por una dama llamada Eusebia, quien las sepultó en Euchaïta3. Euchaïta se convirtió en un importante centro de devoción a San Teodoro, llegando a ser conocida como Theodoropolis2,3. El panegírico de San Gregorio de Nisa, pronunciado en su fiesta, atestigua la intercesión del santo para expulsar demonios y curar enfermedades, y describe la veneración de los fieles por su tumba y reliquias3,4.
El Martirologio Romano lo conmemora el 9 de noviembre2,4, mientras que los griegos y armenios lo honran el primer sábado de Cuaresma2.
Teodoro Stratelates (El General)
La figura de San Teodoro Stratelates, o Teodoro de Heraclea, es la de un mártir a quien se le atribuye el título de «general del ejército» (Stratelates)1. Se dice que fue general de las fuerzas de Licinio y gobernador de una extensa región de Bitinia, Ponto y Paflagonia, residiendo en Heraclea en el Ponto1. La leyenda narra que murió decapitado por su fe tras ser cruelmente torturado por orden del emperador Licinio1.
Históricamente, los detalles de la vida de Teodoro Stratelates se han mezclado con los de Teodoro Tiro. El estudioso P. H. Delehaye, en su obra «Les Légendes grecques des saints militaires», sugiere que originalmente solo hubo un San Teodoro, probablemente un mártir y posiblemente un soldado1. Sin embargo, las divergencias en las narrativas se hicieron tan pronunciadas que se recurrió a la hipótesis de dos Teodoros distintos para reconciliar las historias1. A pesar de esto, sus biografías a menudo se superponen y no pueden mantenerse completamente separadas1.
Un elemento ficticio común en algunas versiones de la historia de San Teodoro es su conflicto con un dragón, una característica que se asoció a su leyenda incluso antes que a la de San Jorge. Por esta razón, no son raras las representaciones de San Teodoro montado a caballo y atravesando un dragón con una lanza, aunque a menudo se identifican erróneamente1.

