Orígenes y ordenación
San Valero nació en la provincia romana de Caesaraugusta (actual Zaragoza) a finales del siglo II o principios del III. Según la Enciclopedia Católica de Saragossa, fue ordenado obispo de Saragossa alrededor del año 290 y ejerció su ministerio durante el reinado del emperador Daciano, quien persiguió a los cristianos con dureza1.
Persecución y martirio
Durante la persecución de Daciano, el obispo Valero y su diácono, San Vinicio, fueron arrestados y llevados a Valencia. Allí, Valero fue exiliado a Enet, cerca de Barbastro, donde sufrió torturas y, finalmente, la muerte como mártir de la fe1. La tradición relata que sus restos fueron trasladados a Roda y, posteriormente, parte de sus reliquias —cabeza y brazo— llegaron a Saragossa cuando la ciudad fue reconquistada por los cristianos1.

