Venceslao perteneció a la dinastía de los Přemyslidas, que gobernaba los territorios checos. Era hijo del duque Vratislao I y de Drahomira, vinculada a una familia eslava de tradición pagana. Nació probablemente hacia 903, aunque otras cronologías sitúan su nacimiento en torno a 907. La fecha de su muerte también varía en los relatos antiguos: las referencias más extendidas la fijan en 935, mientras que una tradición biográfica la sitúa en 929.1,4,2,3
El ducado de Bohemia estaba en una etapa de consolidación política y de cambio religioso. El cristianismo había llegado a la región mediante distintas vías. La actividad evangelizadora de los santos Cirilo y Metodio en la Gran Moravia influyó en la expansión del cristianismo entre los pueblos eslavos; además, algunos príncipes checos recibieron el bautismo en Ratisbona en el siglo IX. El duque Bořivoj y su esposa Ludmila, abuelos de Venceslao, también abrazaron la fe cristiana, aunque las noticias sobre el bautismo de Bořivoj por san Metodio no tienen el mismo grado de certeza que otros datos de su historia.2,5,6
La conversión de la familia ducal no supuso la conversión inmediata de toda la población. Persistían prácticas religiosas paganas y una parte de la nobleza se resistía a la expansión de la Iglesia. La oposición tenía también una dimensión política: algunos aristócratas recelaban del poder de los clérigos y de la influencia germánica, mientras que la corte favorecía vínculos con los gobernantes cristianos del ámbito franco-germánico. Por ello, la tensión entre cristianismo y paganismo en la Bohemia del siglo X no puede entenderse solo como un conflicto de creencias: también reflejaba disputas por la autoridad, las alianzas y la organización del ducado.7,4,2



