San Vito como joven cristiano
La narración más difundida presenta a Vito como hijo de un senador pagano de Lucania o Sicilia. Algunas versiones le atribuyen siete años de edad y otras doce. Tras abrazar el cristianismo, el muchacho habría rechazado las presiones de su padre y de las autoridades para renunciar a la fe.,
La leyenda atribuye a Vito una intensa actividad evangelizadora y diversos milagros. Ante la persecución, habría huido junto con Modesto y Crescencia, llegando a Lucania en una embarcación. Algunas versiones adornan la travesía con intervenciones angélicas y otros prodigios. Estos detalles pertenecen al desarrollo literario posterior de la leyenda y no cuentan con valor histórico demostrable.,
La curación del hijo de Diocleciano
Según el relato tradicional, Vito fue llevado a Roma para curar al hijo del emperador Diocleciano, poseído por un espíritu maligno. El joven habría conseguido liberarlo, pero el emperador, en lugar de aceptar la fe cristiana, lo habría acusado de practicar magia cuando Vito se negó a sacrificar a los dioses romanos.,
La escena refleja un motivo frecuente en la literatura martirial antigua: un cristiano realiza una curación extraordinaria, pero las autoridades interpretan el milagro como hechicería porque el mártir rechaza el culto pagano. Los estudios hagiográficos consideran que este episodio procede de modelos narrativos anteriores y que no ofrece una base histórica segura.,
Torturas y muerte
La leyenda cuenta que Vito fue introducido en un recipiente lleno de aceite, plomo, pez y resina hirviendo, pero que salió ileso. Después habría sido expuesto a un león, que, en lugar de atacarlo, se habría postrado ante él. Finalmente, Vito, Modesto y Crescencia habrían sufrido el tormento en un instrumento destinado a descoyuntar los miembros.
Una tormenta devastadora habría interrumpido la ejecución. Según la narración, un ángel liberó a los tres mártires y los condujo de nuevo a Lucania, donde murieron agotados por los tormentos. Una mujer llamada Florencia habría encontrado sus cuerpos y les habría dado sepultura.,
Estos elementos explican la iconografía tradicional de san Vito, especialmente su representación junto a un caldero o recipiente de aceite hirviendo. La investigación histórica considera fantástica la narración en su conjunto y entiende que fue compuesta entre los siglos VI y VII a partir de relatos martiriales anteriores.