Familia y conversión al catolicismo
Ana nació en Dunmow, en el condado de Essex, en el seno de una familia acomodada. Su padre, William Heigham, profesaba un calvinismo ferviente. Ana y su hermano abrazaron la fe católica, decisión que provocó el rechazo paterno: ambos quedaron desheredados y apartados de la familia.1,2
La conversión de los dos hermanos ocurrió en un periodo de intensa tensión religiosa. Desde la ruptura de Enrique VIII con Roma, los católicos ingleses afrontaban restricciones legales, multas y persecución. Durante el reinado de Isabel I, las autoridades consideraban sospechosos a los sacerdotes formados en el continente y a quienes les ofrecían refugio. La persecución afectó a católicos de todas las clases sociales y alcanzó especialmente a los sacerdotes que regresaban clandestinamente a Inglaterra.3
Matrimonio con Roger Line
Ana contrajo matrimonio con Roger Line, también converso al catolicismo. Poco después de la boda, las autoridades arrestaron a Roger por asistir a misa. Tras un breve encarcelamiento, recibió permiso para abandonar Inglaterra y marchó al exilio en Flandes. Murió allí en 1594.1,2
La separación y la muerte de su marido dejaron a Ana viuda y en una situación económica difícil. Sin embargo, su viudez no la llevó a retirarse de la vida cristiana ni de la comunidad católica perseguida. Dedicó los años restantes de su vida a proteger a los fieles y a facilitar la labor de los sacerdotes.

