Orígenes y contexto histórico
Anastasia nació en una familia noble de Sirmio (actual Serbia) y, según la tradición, era hija de Praetextatus, un vir illustris romano1. Durante la persecución de Diocleciano (303‑304 d.C.) se dedicó al apoyo de los cristianos encarcelados, llevando alimentos y medicinas a los confesores de la fe2. Su firmeza atrajo la atención de las autoridades, y fue arrestada y llevada ante el prefecto de Iliria en Sirmio.
Muerte en el martirio
Los relatos hagiográficos describen que, después de ser visitada en prisión por la mártir Theodota, Anastasia fue puesta a bordo de una nave con criminales paganos, la cual fue abandonada en alta mar. La intervención milagrosa de Theodota habría guiado la embarcación a tierra, convirtiendo a los paganos al cristianismo3. Finalmente, fue llevada a la isla de Palmaria, donde fue quemada viva y empalada, junto a cientos de otros mártires3. Aunque muchos de estos detalles son considerados apócrifos, la certeza histórica es que una mártir llamada Anastasia dio su vida por la fe en Sirmio1.
