Eduvigis y su esposo sostuvieron iniciativas eclesiales que no se limitaban a la beneficencia ocasional. Eduvigis se implicó especialmente en la atención a los enfermos y a las personas marginadas.
En el ducado, Enrique I impulsó la presencia de nuevas familias religiosas y Eduvigis acompañó ese impulso con generosidad. El marco de estas fundaciones favoreció el desarrollo de una vida espiritual capaz de organizar la asistencia y de ofrecer esperanza.
El cuidado de los leprosos
Un punto central de su caridad fue el cuidado de las mujeres afectadas por la lepra. Eduvigis sostuvo un hospital para mujeres leprosas en Neumarkt y atendió esas necesidades con atención personal.
Trzebnica: el monasterio que marcó su camino
La figura de Eduvigis queda inseparablemente unida al monasterio de Trebnitz (Trzebnica), un gran establecimiento de monjas cistercienses fundado por su esposo con el impulso de la duquesa.
La tradición medieval describe incluso un elemento simbólico relacionado con la construcción: en vez de aplicar castigos ordinarios a malhechores del territorio, el ducado utilizó su trabajo para levantar el monasterio. Este relato subraya una idea: la acción pública puede orientarse hacia la justicia y hacia el servicio al bien común.
Eduvigis impulsó la vida monástica en Silesia y se convirtió en una presencia espiritual para su pueblo, no solo por la autoridad social de su cargo, sino por su cercanía y su coherencia interior.