Santa Inés de Bohemia, llamada también Inés de Praga, nació en Praga en torno al cambio de siglo (aproximadamente hacia el año 1200), y murió probablemente alrededor de 1281–1282.1
Era hija del rey de Bohemia Otakar (Ottocar) y de Constanza de Hungría; se indica además que era pariente de santa Isabel de Hungría, lo cual sitúa a Inés en un ambiente espiritual y dinástico fuertemente marcado por la piedad cristiana.1
En la tradición se subraya que su vida no fue un «simple retiro», sino un camino coherente: de la corte al claustro, de la planificación humana a la decisión por Cristo.1

