Orígenes y captura
Giuseppina Bakhita nació en 1869 en Darfur, una zona del norte de Sudán, dentro de una familia Dinka. A los siete años fue secuestrada por traficantes de esclavos y vendida en el mercado africano, pasando por ocho dueños sucesivos que la sometieron a abusos físicos y psicológicos, dejando más de cien cicatrices en su cuerpo1.
Testimonio de la resistencia
A pesar de la violencia, ella afirmaba: «Como esclava nunca me desesperé, porque sentía dentro de mí una fuerza misteriosa que me sostenía»2. Este testimonio subraya la profunda esperanza que la mantuvo firme en medio del sufrimiento.

