Orígenes medievales
La primera iglesia dedicada a Santa María en Vitoria se fundó en 1181 como una iglesia colegial fortificada, cumpliendo simultáneamente funciones religiosas y defensivas en la ciudad medieval1. Esta estructura, conocida como la antigua colegial de Santa María, desapareció cuando, en el siglo XIV, se erigió el edificio gótico que hoy constituye la catedral1.
Transformaciones renacentistas y barrocas
Durante los siglos siguientes la iglesia experimentó diversas ampliaciones y reformas. En el siglo XVI se añadieron obras de arte como el «Inmaculada Concepción» de Juan de Carreño y una Pietà atribuida a Van Dyck, que se conservan en la sacristía1. También se incorporaron pequeñas pinturas de Zurbarán y Juan de Juanes, enriqueciendo el patrimonio pictórico del templo1.
El siglo XX y la expansión moderna
A comienzos del siglo XX, bajo el impulso del obispo José Cadena y Eleta, se inició la construcción de una nueva catedral más amplia que la de Burgos, cuya obra continuó en 1912 y culminó con la apertura de la cripta en 19111. Este proyecto reflejó el crecimiento demográfico y la creciente importancia eclesial de Vitoria.
