Contexto histórico
Tras la conquista de territorios musulmanes, los monarcas castellanos y leoneses fundaron iglesias dedicadas a la Virgen bajo el nombre de Santa María la Mayor para celebrar la victoria cristiana y agradecer la intercesión divina. En la catedral de Sigüenza, por ejemplo, se conserva el altar de Nuestra Señora la Mayor, testimonio de la profunda devoción mariana que acompañó la consolidación del reino cristiano en la zona1. Asimismo, en Valladolid, los restos de la antigua catedral de Santa María la Mayor fueron restaurados en el siglo XVI, reflejando la continuidad del culto a lo largo de los cambios arquitectónicos y políticos2.
Desarrollo litúrgico
El título la Mayor alude a la preeminencia de la Virgen en la vida eclesial y a su papel como protectora de la comunidad. Desde la Edad Media, la celebración de su fiesta ha sido incluida en los misales locales, y la imagen titular suele estar acompañada de una cápsula o reliquia que intensifica la veneración popular.

