Infancia y formación
Su nombre de nacimiento fue María Margarita Dufrost de Lajemmerais. Nació en Varennes, en la región de Quebec, entonces parte de Nueva Francia. Fue la mayor de seis hermanos, hija de Cristóbal Dufrost de Lajemmerais y María Renata Gaultier de Varennes. Cuando tenía siete años murió su padre, y la familia quedó en una situación económica difícil. Gracias al apoyo de su bisabuelo, pudo estudiar durante dos años con las ursulinas de Quebec. Allí recibió una formación religiosa y académica que contribuyó a desarrollar una personalidad responsable y madura.1,2
Al volver a casa, ayudó a su madre con las tareas domésticas y en la educación de sus hermanos menores. Más adelante se trasladó con ella a Montreal. En 1722 contrajo matrimonio con Francisco de Youville. La vida familiar estuvo marcada por las dificultades: su marido prestaba poca atención al hogar y sus negocios dejaron deudas. De los seis hijos del matrimonio, cuatro murieron durante la infancia; los dos que llegaron a la edad adulta fueron ordenados sacerdotes.1,3
Matrimonio, viudedad y primeros trabajos caritativos
En 1730, Margarita quedó viuda. Su marido murió tras una enfermedad grave, y ella asumió el cuidado de sus hijos y la responsabilidad de hacer frente a las deudas familiares. Para sostener a los suyos realizó pequeños trabajos comerciales. A pesar de sus propios apuros, compartía lo que podía con personas necesitadas. La experiencia de la pérdida y la precariedad no la apartó de la vida cristiana; alimentó en ella una confianza profunda en la paternidad de Dios y un sentido concreto de la caridad.1,4,5
Sus dos hijos recibieron de ella una formación cristiana y acabaron siguiendo la vocación sacerdotal. Margarita, entretanto, comenzó a dedicar cada vez más tiempo a los pobres, los enfermos y otras personas sin ayuda. El 21 de noviembre de 1737 acogió en su casa a una mujer ciega. Aquel gesto, modesto en apariencia, inauguró una obra que pronto reunió a otras mujeres dispuestas a compartir su servicio.1,2




