Narcisa de Jesús Martillo Morán nació en 1832 en el pueblo de San José de Nobol, en la provincia de Guayas, Ecuador. Fue la sexta de nueve hijos de Pedro Martillo y Josefina Morán, terratenientes de profunda fe y gente sencilla. Su padre era conocido por su inteligencia y dedicación al trabajo, lo que les permitió alcanzar una buena posición económica. La familia era muy devota de Santa Mariana de Jesús y San Jacinto de Polonia, santos venerados en la región1.
A la edad de seis años, en 1838, Narcisa sufrió la pérdida de su madre. Con el apoyo de una maestra y su hermana mayor, adquirió diversas habilidades prácticas y artísticas. Aprendió a leer, escribir, cantar, tocar la guitarra, coser con gran maestría, tejer, bordar y cocinar. Poseía notables cualidades, con una particular inclinación por la música, y su oración a menudo se manifestaba en cantos íntimos y piadosos1. Desde temprana edad, al recibir el sacramento de la Confirmación, Narcisa sintió claramente en su corazón la llamada a una vida de santidad y entrega a Dios2,3,4,5.

