Infancia en Trentino
Amabile nació en Vigolo Vattaro, localidad del entonces Tirol italiano, en el seno de una familia cristiana y de condición humilde. En septiembre de 1875, cuando tenía nueve años, emigró con sus padres y otros compatriotas trentinos al Estado brasileño de Santa Catarina. La familia participó en la formación de la colonia de Vigolo, integrada principalmente por emigrantes procedentes de la región de Trento.
La emigración marcó profundamente su vida. La joven Amabile conoció las dificultades propias de una comunidad de colonos: pobreza, trabajo físico, carencia de recursos sanitarios y necesidad de organizar la vida religiosa en un entorno todavía en desarrollo. La futura santa alternó las labores ordinarias con una intensa participación parroquial.
Después de recibir la primera Comunión, aproximadamente a los doce años, comenzó a colaborar activamente en la comunidad cristiana. Enseñaba el catecismo a los niños, visitaba a los enfermos y cuidaba la capilla de San Jorge en Vigolo. Estas tareas anticiparon los dos rasgos centrales de su vocación: la formación cristiana y la atención misericordiosa a los necesitados.
El servicio a una enferma
El 12 de julio de 1890, Amabile y su amiga Virginia Rosa Nicolodi acogieron a una mujer afectada por un cáncer terminal. Ambas jóvenes organizaron una pequeña casa de asistencia para que la enferma pudiera recibir cuidados y vivir sus últimos días con dignidad. Esta iniciativa, nacida de una necesidad concreta, originó la primera comunidad religiosa fundada por Amabile.
La casa recibió popularmente el nombre de Pequeño Hospital de San Virgilio. Allí las jóvenes atendían tanto las necesidades materiales como las espirituales de las personas enfermas y abandonadas. La obra no nació de un proyecto institucional previamente elaborado, sino de una respuesta cristiana ante el sufrimiento de una persona concreta.
Fundación de las Hermanitas de la Inmaculada Concepción
La comunidad creció en medio de la pobreza y atrajo nuevas vocaciones. El obispo de Curitiba, José de Camargo Barros, aprobó la congregación el 25 de agosto de 1895. En diciembre del mismo año, Amabile, Virginia Rosa Nicolodi y Teresa Anna Maule emitieron los votos religiosos. Desde entonces, Amabile adoptó el nombre de sor Paulina del Corazón de Jesús Agonizante.
La nueva congregación recibió el nombre de Hermanitas de la Inmaculada Concepción. La fundación constituyó la primera comunidad religiosa surgida en el sur de Brasil y desarrolló una actividad apostólica centrada en los enfermos, los pobres y las personas sin apoyo familiar.
La obra integró a mujeres de diversos orígenes sociales y étnicos. La comunidad acogió a emigrantes, brasileñas, mujeres de ascendencia africana y personas procedentes de distintos ambientes. La caridad de las hermanas alcanzó a enfermos, moribundos, personas sin hogar y otros marginados.
Traslado a São Paulo
En 1903, sor Paulina fue elegida superiora general de la congregación y abandonó Nova Trento para trabajar en São Paulo. Allí atendió a huérfanos, hijos de antiguos esclavos, y a personas ancianas que habían vivido bajo la esclavitud y carecían de apoyo. Su servicio tuvo lugar principalmente en el barrio de Ipiranga.
El traslado amplió el campo apostólico de la congregación. La fundadora comprendió la vida religiosa como una entrega completa a Cristo presente en quienes sufrían. La asistencia no consistía únicamente en proporcionar alimentos o cuidados físicos, sino también en ofrecer presencia, respeto, consuelo y acompañamiento espiritual.