Orígenes en Lyon y herida en la juventud
Paulina Jaricot nació en Lyon (Francia) el 22 de julio de 1799. Durante su juventud atravesó un periodo difícil marcado por una caída que le causó graves daños físicos y una enfermedad nerviosa, agravada por la muerte de su madre. Esa experiencia no apagó su impulso interior; más bien, encauzó su deseo hacia una vida entregada a la obra misionera de la Iglesia.2
Vida interior y voto de castidad
En su itinerario espiritual, Paulina Jaricot adoptó una disciplina interior intensa. A los diecisiete años comenzó una vida de notable abnegación y autosacrificio, y en la Navidad de 1816 emitió un voto de virginidad perpetua. Su entrega respondía también a un ideal de reparación al Sagrado Corazón de Jesús, centrado en reconocer negligencias pasadas y vivir con gratitud ardiente.1
Réparatrices del Sagrado Corazón y apostolado con las jóvenes obreras
Paulina Jaricot promovió una unión de oración entre muchachas piadosas a las que llamó «Réparatrices del Sagrado Corazón de Jesucristo». Ese impulso no quedó encerrado en la devoción: influyó en el modo de vivir de las jóvenes y conectó la oración con la transformación moral y la caridad concreta. Durante una estancia prolongada en casa de su hermana casada en Saint-Vallier (Drôme), Paulina logró un cambio profundo en la vida -marcada por la desordenada conducta- de varias chicas empleadas en el entorno de su cuñado.1
En ese círculo, Paulina llevó además su preocupación por la misión: allí solicitó las primeras aportaciones para las misiones extranjeras, y con el tiempo convirtió esa inquietud en una organización estable y universal.1



