El nombre de la matriarca experimentó un cambio significativo por mandato divino, un evento que subraya su importancia en el plan de Dios1.
El Cambio de Nombre: de Sarai a Sara
Inicialmente, la esposa de Abram se llamaba Sarai. El significado de Sarai es incierto2. Sin embargo, Dios mismo cambió su nombre a Sara (Sara) como parte del establecimiento de Su pacto con Abraham1. El nombre Sara en hebreo significa «princesa»2.
Dios le dijo a Abraham: «En cuanto a Sarai tu mujer, no la llamarás Sarai, sino que Sara será su nombre. Yo la bendeciré, y además te daré un hijo de ella. Yo la bendeciré, y ella dará origen a naciones; reyes de pueblos vendrán de ella»1. Este cambio de nombre y la promesa de descendencia real y nacional resaltan su papel como co-fundadora del pueblo elegido1,2.
Relación con Abraham
Sara era la esposa de Abraham y también se la describe como su hermanastra2. En el Libro del Génesis, se relatan dos incidentes en los que Abraham, por temor a ser asesinado a causa de la gran belleza de Sara, incluso cuando ella tenía sesenta y cinco años, le pide que diga que es su hermana2.
Primer Incidente (Egipto): Durante una hambruna, cuando Abraham desciende a Egipto, Sara es llevada por el rey de Egipto. El rey la devuelve a Abraham después de una advertencia divina2.
Segundo Incidente (Gerara): En un relato posterior, Sara es tomada por Abimelec, rey de Gerara, en circunstancias similares. También es devuelta a Abraham por intervención divina2,3.

