La figura de Santa Sofía se presenta principalmente en relación con sus tres hijas: Pistis (Fe), Elpis (Esperanza) y Agape (Caridad) en griego, o Fides, Spes y Caritas en latín1,2. La historia narra que Sofía, cuyo nombre significa «Sabiduría», fue una matrona romana que, junto con sus hijas, sufrió el martirio por su fe durante el reinado del emperador Adriano2.
Es importante señalar que existen dos grupos distintos de mártires con nombres similares, lo que ha llevado a cierta confusión a lo largo de la historia2. Un grupo, la madre Sofía y sus hijas Fe, Esperanza y Caridad, fueron enterradas en la Vía Aurelia en Roma, donde su tumba se convirtió en un lugar de peregrinación2. Otro grupo, con los nombres latinos de Sapientia (Sabiduría) y sus tres compañeras Spes, Fides y Caritas, fueron sepultadas cerca de la tumba de Santa Cecilia en el cementerio de San Calixto en la Vía Apia2. A pesar de la escasez de detalles históricos auténticos, la existencia y el martirio de estos grupos son incuestionables debido a la antigüedad y la universalidad de su culto en martirologios tanto occidentales como orientales2.
