Santa Teresa de la Cruz nació el 12 de agosto de 1891 en Breslau (actual Wrocław, Polonia), en el seno de una familia judía observante. Fue la más joven de once hermanos y mostró desde niña una inteligencia excepcional, destacando en sus estudios. Educada en la fe judía, su formación intelectual la llevó a interesarse por la filosofía, campo en el que pronto sobresalió.1
Durante sus años universitarios, Edith Stein se convirtió en una figura destacada en el ámbito académico. Tras doctorarse en filosofía, impartió clases en universidades alemanas durante varios años, enfrentando grandes dificultades debido a su condición de mujer en un entorno dominado por hombres y a las tensiones crecientes por su origen judío en la Alemania de entreguerras.1

