Uno de los aspectos más relevantes para el estudio de Santa Valdetrudes es la existencia de dos vidas latinas (dos relatos biográficos en latín) que forman la base de buena parte de lo que la tradición refiere sobre ella.
La primera vida latina: tradición del siglo IX
La primera de estas vidas latinas se sitúa en el siglo IX. Según la referencia disponible, esta obra se imprimió (o se ha localizado para su edición) en Analectes pour servir à l’histoire ecclésiastique de la Belgique, volumen IV, páginas 218-231.
La mención de una redacción temprana (siglo IX) suele ser decisiva en el ámbito hagiográfico, porque permite entrever una elaboración relativamente cercana a la época en que ciertos rasgos del culto comenzaron a fijarse por escrito.
La segunda vida latina: adaptación posterior
La segunda vida latina, además, aparece vinculada a una cuestión de atribución. En algún momento, se atribuyó erróneamente a Felipe de Harveng; sin embargo, se indica que en realidad se trata de una adaptación posterior de la primera.
Esa segunda vida se ha publicado, según la misma referencia, en Acta Sanctorum (abril), volumen I, y también en ediciones atribuidas a Mabillon.
Estudios modernos sobre las vidas
El estudio de Santa Valdetrudes no se quedó en la mera edición de los textos antiguos, sino que ha recibido atención en obras de investigación. Entre las referencias mencionadas, se citan los trabajos de L. Van der Essen en Saints Mérovingiens de Belgique, páginas 231-237, y el Monasticon Belge de Berlière, volumen I, páginas 327-328.
Para una enciclopedia católica, este punto es especialmente relevante: no solo se presenta la tradición de la santa, sino también el modo en que esa tradición ha sido leída, editada y comparada a través del tiempo.