En la tradición cristiana antigua, el nombre Balissa (también transcrito como Basilissa o Basilla) aparece asociado a varias mujeres veneradas como mártires en lugares distintos y en fechas diferentes. Una misma denominación puede ocultar personas distintas, o bien la conmemoración de una figura que fue recordada en calendarios diversos bajo el mismo nombre.2
La enciclopedia católica dedicada a Basilissa explica que, aunque el nombre se repite en calendarios y libros litúrgicos de iglesias griegas y romanas, no se conoce con certeza lo que corresponde a cada una de las mártires llamadas así. En muchos casos, los relatos sobre el martirio se consideran puramente legendarios y de origen tardío. Aun así, el hecho de que el nombre figure en varios catálogos antiguos prueba que en la Iglesia primitiva se veneraron efectivamente mujeres mártires llamadas Basilissa/Balissa.2
Otras Balissas documentadas en el recuerdo litúrgico
Dentro de la misma tradición onomástica, el registro litúrgico menciona distintas Basilissa con días diversos y con vinculaciones geográficas variadas. La citada fuente enciclopédica recoge, por ejemplo, Basilissa y otras asociadas bajo fechas como 22 de marzo o 15 de abril, así como Basilissa en entornos como Antioquía o lugares del Oriente tardoantiguo (según las tradiciones transmitidas en catálogos).2
Por ello, cuando se habla de Santas Balissa y Anastasia, conviene subrayar que se trata de una conmemoración conjunta concreta en el calendario romano (15 de abril), sin que ello resuelva automáticamente la identidad individual de una «Balissa» frente a otras homónimas.2,1
