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Santísima Virgen de Gloria

La Santísima Virgen de Gloria es una imagen dolorosa de la Virgen María que recibe culto en la parroquia de San Juan Bautista de La Orotava, en la isla de Tenerife (Canarias, España). Obra del imaginero grancanario José Luján Pérez, ejecutada entre 1799 y 1806 en madera y telas encoladas, representa a la Madre de Dios junto a la cruz, unida al sacrificio de su Hijo y fiel hasta el final. Acompaña al Santísimo Cristo a la Columna en la procesión nocturna del Jueves Santo y cuenta con una cofradía propia, la Venerable Cofradía de Damas de la Virgen de Gloria. Su título resume una paradoja cristiana: la hora del mayor dolor de María es también la hora de la glorificación de su Hijo.

GloriaLujan
Ver información de la imagenSantísima Virgen de Gloria. (1799-1806) José Luján Pérez. Parroquia de San Juan Bautista - Villa de La Orotava (Tenerife), c. 2013. Original, José 1989, CC BY-SA 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreSantísima Virgen de Gloria
CategoríaTérmino
DescripciónImagen dolorosa de la Virgen María que recibe culto en la parroquia de San Juan Bautista de La Orotava. Imagen de una Madre que sufre, de pie junto a la cruz, unida al sacrificio de su Hijo. Mide unos 158 centímetros de altura
Fecha de Fundación1806
Referencias
Año de Origen1806
CiudadLa Orotava
DiócesisDiócesis de Tenerife
FestividadJueves Santo
LugarLa Orotava, Tenerife, Canarias, España
OraciónSantísima Virgen de Gloria, Madre dolorosa del Redentor...
PaísEspaña
Personas relacionadasJosé Luján Pérez
TécnicaMadera y telas encoladas
TipoAdvocación mariana, Canarias
Ubicación ActualParroquia de San Juan Bautista de La Orotava

Tabla de contenido

Significado del título

Una advocación de dolor y de esperanza

El nombre Virgen de Gloria puede desconcertar a quien lo asocia con las imágenes gloriosas de la Resurrección o de la Asunción. La imagen de La Orotava no sonríe ni triunfa: muestra a una Madre que sufre. Sin embargo, el título no contradice la iconografía, porque la Escritura enseña que la cruz es el lugar de la glorificación de Cristo. El Evangelio de san Juan llama «hora» a la Pasión y la presenta como el momento en que el Hijo del hombre es glorificado.1

La advocación afirma, por tanto, que el dolor de María no termina en la desolación. La Virgen permanece al pie de la cruz porque cree que el sacrificio de su Hijo conduce a la gloria del Padre y a la salvación de los hombres.

Una tradición que explica el nombre

La tradición local ofrece una explicación sencilla y entrañable del título. Cuenta que Luján Pérez eligió como modelo a una joven de la casa donde se hospedaba y que, para captar la expresión del dolor, le refirió historias tristes. La joven le respondió que ningún sufrimiento igualaba al de María a los pies de la cruz, y que la Madre, aun así, rogaba por la gloria de su Hijo. El escultor decidió entonces dar a la obra el nombre de Virgen de Gloria.

Otra versión sostiene que el nombre sirvió para distinguir esta imagen de otra dolorosa tallada por el escultor orotavense Fernando Estévez. Ambas explicaciones coinciden en lo esencial: el título nació con la imagen y la acompaña desde su origen.2

Fundamento bíblico y teológico

María junto a la cruz

El Evangelio de san Juan sitúa a la Madre de Jesús de pie junto a la cruz, y desde allí el Señor la entrega al discípulo amado como madre y entrega al discípulo a ella como hijo.3 La tradición cristiana contempla en esa escena la maternidad espiritual de María sobre la Iglesia.

El concilio Vaticano II describe esta actitud con precisión: la Virgen avanzó en la peregrinación de la fe, mantuvo fielmente su unión con el Hijo hasta la cruz, donde permaneció de pie, sufrió intensamente con su Unigénito y se asoció con corazón de madre a su sacrificio, consintiendo amorosamente en la inmolación de la víctima que ella misma había engendrado.4

La espada profetizada

Desde la presentación de Jesús en el templo, el anciano Simeón anunció a María que una espada le atravesaría el alma.5 La devoción a los dolores de la Virgen recoge esta profecía y la desarrolla en la oración, en el arte y en la liturgia. La Iglesia celebra cada 15 de septiembre la memoria de Nuestra Señora de los Dolores, y el Stabat Mater resume en verso medieval la contemplación de María al pie de la cruz.

La gloria del Hijo

Jesús habla de su glorificación en el momento en que anuncia su muerte: el grano de trigo debe caer en tierra y morir para dar fruto, y el Hijo pide al Padre que lo glorifique.1 La Virgen de Gloria se coloca en esa perspectiva. Su dolor adquiere sentido pascual porque la cruz anticipa la resurrección.

Compasión y asociación a la obra de Cristo

La doctrina católica enseña que María coopera de modo singular con la obra del Salvador, siempre subordinada a Cristo y dependiente de su mediación. El Catecismo recuerda que la misión maternal de María hacia los hombres no oscurece ni disminuye la mediación única de Cristo, sino que muestra su eficacia.6 La imagen de La Orotava expresa esta enseñanza sin palabras: la Madre acompaña, sufre y espera, pero la salvación procede solo de su Hijo.

Origen de la imagen

La antigua Virgen de la Soledad

Antes de la actual escultura, la parroquia de San Juan Bautista veneraba una imagen de la Virgen de la Soledad. Los inventarios parroquiales la mencionan por primera vez en 1693 y la describen como una efigie de vestir, ataviada habitualmente con trajes de tafetán negro.7 Esa imagen formaba parte del culto que rodeaba al Cristo a la Columna y fue la precedente de la actual dolorosa.

El encargo a Luján Pérez

La Esclavitud del Santísimo Cristo a la Columna encargó a José Luján Pérez una nueva imagen mariana que acompañara al Cristo de Roldán. El escultor trabajó en la obra entre 1799 y 1806.8 Los cofrades de la Virgen de los Remedios contribuyeron con treinta pesos al coste de la imagen, un dato que revela el interés de la villa por dotar a la parroquia de una dolorosa digna.

La bendición de 1806

La imagen se bendijo en 1806 y desde entonces recibe culto en el altar del Santísimo Cristo a la Columna, situado en la nave del evangelio del templo.7 Con ella, la parroquia reunió en un mismo espacio las dos figuras que la devoción cristiana contempla unidas en la Pasión: el Hijo flagelado y la Madre que sufre con él.

José Luján Pérez, autor de la imagen

José Miguel Luján Pérez nació el 9 de mayo de 1756 en Santa María de Guía, en Gran Canaria, y murió en Las Palmas el 15 de diciembre de 1815. Se formó en el dibujo con Cristóbal Afonso y con Diego Nicolás Eduardo, director de la academia de dibujo de la ciudad, y alcanzó una maestría que superó la de sus propios maestros.9

Es el escultor más importante de la imaginería barroca canaria. Su obra se mueve entre el barroco, el rococó y los primeros rasgos del neoclasicismo, y se dedica casi por entero a temas religiosos. Entre sus obras mayores destacan el Cristo de la Sala Capitular de la catedral de Canarias, de 1793, y Nuestra Señora de los Dolores, de 1803. Talló unas veinte dolorosas que se reparten por las islas y que comparten una belleza delicada, un dolor contenido y una serenidad que evita el dramatismo excesivo.9

La Virgen de Gloria pertenece a este conjunto y figura entre sus interpretaciones más celebradas de la Madre dolorosa.

Descripción de la imagen

Técnica: madera y telas encoladas

La Virgen de Gloria destaca por su técnica. El escultor combinó la madera policromada con telas encoladas, un procedimiento en el que los lienzos se impregnan de cola y se modelan sobre una estructura interior hasta formar volúmenes ligeros y manejables. El resultado permite componer pliegues amplios y naturales sin el peso de una talla completa. La imagen mide unos 158 centímetros de altura.10

Pocas dolorosas se ejecutaron de este modo, lo que convierte a la imagen de La Orotava en una pieza singular dentro de la imaginería española.

Iconografía y expresión

La Virgen aparece como Madre dolorosa, de pie y con el rostro marcado por un dolor sereno. La obra no recurre a gestos teatrales ni a lágrimas abundantes. Transmite recogimiento, aceptación y fe, rasgos que concuerdan con el título que recibe.

La composición reinterpreta esquemas del siglo XVIII y se emparenta con las dolorosas de grandes maestros peninsulares como Pedro de Mena y Francisco Salzillo, aunque con el sello propio del escultor canario.10

Un modelo para la piedad popular

La imagen cumple la función que la Iglesia atribuye a las imágenes sagradas: elevar la mente hacia el misterio que representan. El Catecismo recuerda que el honor tributado a una imagen se dirige a quien en ella está representado, y que la contemplación de las imágenes sagradas fomenta la meditación y la oración.11

La parroquia de San Juan Bautista y el Cristo a la Columna

Un altar para la Pasión

La Virgen de Gloria se venera en la parroquia de San Juan Bautista de La Orotava, en el altar dedicado al Santísimo Cristo a la Columna. Su culto no se entiende sin esta imagen principal, que la precede en antigüedad y en protagonismo.

El Cristo de Pedro Roldán

El Santísimo Cristo a la Columna es obra del escultor sevillano Pedro Roldán. Llegó de Sevilla en marzo de 1689, encargado y donado a la parroquia por Francisco Leonardo Guerra. La tradición lo considera una de las mejores esculturas sevillanas de Canarias, por su anatomía y su expresión.12

La Esclavitud del Cristo a la Columna

La Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo a la Columna, fundada en 1758, promueve el culto al Cristo y organiza, junto con la cofradía de damas, la procesión del Jueves Santo.12 La Virgen de Gloria nació en el seno de esta devoción: la esclavitud la encargó para acompañar a la imagen del Señor y hacer visible a su lado el dolor de la Madre.

La Cofradía de Damas de la Virgen de Gloria

Una cofradía exclusivamente femenina

La Virgen de Gloria cuenta con la Venerable Cofradía de Damas de la Virgen de Gloria, constituida en 1954. Es la única cofradía de la villa de La Orotava formada exclusivamente por mujeres y ostenta el título de Venerable, que obtuvo tras la unión de otras hermandades.7,12

Su misión

Las damas acompañan a la Virgen en la procesión, atienden su culto y promueven su devoción. Su presencia en el cortejo transmite un mensaje claro: las mujeres de la villa consuelan a María en su dolor, igual que las mujeres de Jerusalén acompañaron al Señor camino del Calvario.

Su labor incluye:

  • El cuidado de la imagen, de su ajuar y de su altar.
  • La organización de los cultos y de la festividad de la Virgen.
  • El acompañamiento de la imagen en la procesión del Jueves Santo.
  • La transmisión de la devoción a las nuevas generaciones.

La procesión del Jueves Santo

El cortejo nocturno

La Virgen de Gloria sale en procesión el Jueves Santo por la noche, a las diez, desde la parroquia de San Juan Bautista. El cortejo reúne cuatro tronos: Santa María Magdalena, San Juan Evangelista, el Santísimo Cristo a la Columna y la Santísima Virgen de Gloria.12,13

La disposición de las imágenes recoge la escena de la Pasión: el Señor sufriente, la Madre que lo acompaña, el discípulo amado y la mujer que lo siguió hasta el sepulcro.

El itinerario

El recorrido atraviesa el centro histórico de la villa por las calles San Juan, Cantillo, León y Tomás Pérez hasta la plaza del Ayuntamiento. Continúa por la Carrera y las calles San Francisco y Nueva, y regresa a San Juan.13 La bajada por las calles empinadas y la entrada en la plaza del Ayuntamiento, a la luz de las velas, constituyen uno de los momentos más intensos de la Semana Santa orotavense.

Música y silencio

La procesión mantiene el carácter sobrio y elegante que distingue a la Semana Santa de La Orotava, una celebración que conserva tradiciones de los siglos XVII al XIX y se vive como un conjunto unitario, no como una suma de actos aislados.14 Desde 1988, vecinos y vecinas interpretan malagueñas desde ventanas y balcones, con el único acompañamiento del batir de un tambor.13

Valor espiritual y pastoral

Una escuela de fidelidad

La Virgen de Gloria enseña a permanecer. María no abandona la cruz y no busca otra salida: acepta la voluntad de Dios con una fe que atraviesa la oscuridad. Los fieles que se acercan a su imagen aprenden a sostener la esperanza en medio del sufrimiento propio y ajeno.

Consuelo para quienes sufren

La devoción a la Virgen dolorosa ofrece un consuelo concreto. Quien ha perdido a un ser querido, quien acompaña a un enfermo o quien atraviesa una prueba encuentra en la Madre una compañía que comprende y no minimiza el dolor. Al mismo tiempo, el título de Gloria orienta la mirada hacia la resurrección.

Un camino hacia Cristo

Como toda devoción mariana auténtica, la veneración a la Virgen de Gloria conduce al Hijo. La imagen no se contempla por sí sola: ocupa un lugar al lado del Cristo a la Columna y reorienta la atención hacia el misterio de la redención. El Catecismo describe esta función cuando recuerda que la piedad popular, bien orientada, enriquece la vida sacramental de la Iglesia sin sustituirla.15

Oración a la Virgen de Gloria

Los fieles pueden dirigirse a la Virgen con una plegaria sencilla:

Santísima Virgen de Gloria, Madre dolorosa del Redentor, que permaneciste de pie junto a la cruz y esperaste con fe la gloria de tu Hijo, acompáñanos en nuestras pruebas, fortalece nuestra esperanza y condúcenos a Jesús, para que un día participemos de su victoria. Amén.

Importancia cultural y patrimonial

La imagen constituye un hito del patrimonio religioso de Canarias. Reúne la maestría de Luján Pérez, una técnica poco frecuente y una devoción viva que se transmite de generación en generación. En La Orotava, la Virgen de Gloria forma parte de la identidad de la villa y de su Semana Santa, tanto por su valor artístico como por el cariño de sus fieles.

Su conservación exige el cuidado constante de la parroquia, de la esclavitud del Cristo y de la cofradía de damas, que custodian una herencia espiritual y artística recibida de siglos anteriores y llamada a transmitirse intacta.

Citas y referencias

  1. Evangelio según san Juan 12, 23-28; 17, 1. Sagrada Biblia. 2
  2. Santísima Virgen de Gloria. Wikipedia, la enciclopedia libre, Historia y leyenda.
  3. Evangelio según san Juan 19, 25-27. Sagrada Biblia.
  4. Concilio Vaticano II. Constitución dogmática Lumen gentium, 58 (1964).
  5. Evangelio según san Lucas 2, 34-35. Sagrada Biblia.
  6. Catecismo de la Iglesia Católica, 964, 970 (1992).
  7. Santísima Virgen de Gloria. Wikipedia, la enciclopedia libre, Descripción, Historia y Cofradía. 2 3
  8. Semana Santa en La Orotava. Wikipedia, la enciclopedia libre, Virgen de Gloria.
  9. José Miguel Luján Pérez. Wikipedia, la enciclopedia libre, Biografía y Obra. 2
  10. Santísima Virgen de Gloria. Wikipedia, la enciclopedia libre, Descripción. 2
  11. Catecismo de la Iglesia Católica, 1159-1162, 2132 (1992).
  12. Semana Santa en La Orotava. Wikipedia, la enciclopedia libre, Cofradía de Damas de la Virgen de Gloria y Cristo a la Columna. 2 3 4
  13. Semana Santa de La Orotava. Ayuntamiento de La Orotava, programa oficial, Jueves Santo. 2 3
  14. La Semana Santa en la Villa de La Orotava. Ayuntamiento de La Orotava, Turismo.
  15. Catecismo de la Iglesia Católica, 1674-1676 (1992).
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