Orígenes y entrada en la vida monástica
Domingo nació en Cañas, localidad de la actual comunidad autónoma de La Rioja, a comienzos del siglo XI, cuando el territorio formaba parte del reino de Navarra. Las noticias sobre sus primeros años proceden principalmente de relatos hagiográficos posteriores: una tradición biográfica lo presenta como hijo de campesinos y pastor de los rebaños familiares antes de ingresar en la vida religiosa.1,2
Ingresó en el monasterio benedictino de San Millán de la Cogolla, donde progresó en la vida monástica y llegó a ser prior. El prior asistía al abad en el gobierno de la comunidad y podía asumir responsabilidades importantes en su organización. Las biografías de Domingo recuerdan que recibió encargos relacionados con la reforma de la disciplina monástica, aunque los pormenores de esa etapa no cuentan con el mismo grado de certeza que la noticia de su cargo.1,2
Conflicto con García III y traslado a Silos
Durante su priorato surgió un desacuerdo con el rey García III de Navarra por los bienes del monasterio. La narración biográfica sostiene que Domingo se negó a entregar propiedades monásticas que el monarca reclamaba y que, como resultado, tuvo que abandonar San Millán junto con otros dos monjes. El episodio muestra la tensión que podía existir entre las comunidades religiosas y los poderes políticos por el control de sus tierras y recursos.1,2
Domingo encontró protección en Fernando I de León y Castilla. En 1041, el rey lo destinó al monasterio de San Sebastián, en Silos, y le confió su gobierno como abad. La comunidad atravesaba un periodo de deterioro tanto en sus edificios como en su observancia religiosa.1,2



