Santo sudario de Oviedo

El Santo Sudario de Oviedo, también conocido como Sudario de la Cara o Sudario de la Verónica de Oviedo, es una antigua reliquia custodiada en la Cámara Santa de la Catedral de San Salvador en Oviedo, España. Se trata de un lienzo de lino que, según la tradición, cubrió el rostro de Jesucristo tras su crucifixión y antes de su sepultura, vinculándose al misterio de la Pasión y la Resurrección. Esta reliquia forma parte del rico patrimonio de la diócesis de Oviedo, declarada suffragánea de Santiago de Compostela, y se asocia con las venerables reliquias traídas de Jerusalén. Aunque no cuenta con pronunciamientos definitivos de autenticidad por la Iglesia, su devoción ha perdurado siglos, atrayendo a peregrinos interesados en los testimonios materiales de la fe cristiana.1
Tabla de contenido
Historia y origen
Llegada a Oviedo y tradición antigua
La tradición atribuye el origen del Santo Sudario de Oviedo a un conjunto de reliquias trasladadas desde Jerusalén a través de diversas etapas, incluyendo África, hasta su depósito final en Oviedo por el rey Alfonso II el Casto en el siglo IX. Según crónicas antiguas, como las del obispo Pelayo, estas reliquias provenían de un arca elaborada por discípulos de los apóstoles y contenía objetos sagrados de la Ciudad Santa.1 La Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, principal custodio de estas piezas, alberga el sudario como uno de sus tesoros más preciados, junto a otros elementos venerados.
El traslado se enmarca en el contexto histórico de la Reconquista, cuando Oviedo se convirtió en centro espiritual de los reinos cristianos del norte peninsular. Fundada la sede episcopal en 805 por Alfonso II, la ciudad acogió obispos exiliados por las invasiones musulmanas, consolidando su rol como guardiana de memorias apostólicas.1
Investigaciones y custodias medievales
Durante la Edad Media, obispos como Diego Ramírez de Guzmán (1421-1441) y Cristóbal de Rojas (1546-1556) contribuyeron a la estructura de la catedral, protegiendo reliquias como las de la Cámara Santa. En el siglo XVI, el obispo Cristóbal de Sandoval y Rojas intentó abrir el arca relicuaria, pero desistió por temor reverencial, subrayando la santidad atribuida a estos objetos.1 Esta devoción se extendió, similar a otros sudarios venerados en Europa, como el de Cadouin o el de Turín, aunque cada uno con su propia tradición.2,3
Descripción y características
El sudario es un paño de lino de dimensiones modestas, con manchas que la piedad interpreta como huellas de sangre y fluidos corporales, evocando el momento post-mortem de Cristo. Su imagen, tenue y frontal, recuerda el silencio de la Semana Santa, particularmente el Sábado Santo, cuando el cuerpo de Jesús yacía en el sepulcro.4 A diferencia del Sudario de Turín, que muestra figura completa, el de Oviedo se centra en el rostro, simbolizando la Passio Christi et Passio hominis.4,5
Conservado en condiciones de estricta custodia, se expone ocasionalmente en procesiones litúrgicas, como en la Semana Santa ovetense, fomentando la contemplación del misterio pascual.
Significado teológico y litúrgico
Relación con la Pasión de Cristo
La reliquia invita a meditar sobre el sufrimiento humano compartido por Jesús, como un «icono escrito con sangre» que habla de vida eterna.4 Papas como Benedicto XVI han descrito sudarios similares como testigos del «hombre de dolores», cargando las pasiones de todos los tiempos.4 En Oviedo, refuerza la doctrina de la descensus ad inferos y la esperanza resucitadora, alineándose con el Credo.4
Devoción y peregrinaciones
Forma parte de santuarios diocesanos como Covadonga, vinculado a la Virgen, potenciando la espiritualidad mariana y cristológica.1 Atrayendo fieles, promueve silencio fructífero y solidaridad con el sufrimiento contemporáneo, eco de enseñanzas papales sobre el dolor inocente.5
Controversias y estudios científicos
Aunque la Iglesia no define su autenticidad como dogma —dejando tales cuestiones a la ciencia—, la tradición ovetense la sostiene con firmeza.3 Similar al Sudario de Turín, ha suscitado debates históricos, pero documentos medievales avalan su antigüedad en la diócesis.1 Estudios modernos, no detallados en fuentes eclesiales primarias, exploran sus manchas como posibles testimonios forenses, invitando a la humildad intelectual.5
Actualidad y veneración
Hoy, el Santo Sudario permanece en la Catedral de Oviedo, restaurada en siglos pasados por obispos como Fernando Alfonso (1296-1301). Eventos como audiencias papales mencionan la diócesis, animando devociones.6,7 En el contexto del Año Jubilar o fiestas litúrgicas, su exposición fomenta renovación espiritual.8
Reliquias asociadas en la diócesis
| Reliquia o sitio | Descripción breve | Referencia histórica |
|---|---|---|
| Cámara Santa | Arca con reliquias de Jerusalén | Alfonso II (siglo IX)1 |
| Santuario de Covadonga | Dedicado a la Virgen, restaurado en época moderna | Batalla de 7181 |
| Monasterios de S. Vicente y S. Pelayo | Centros monásticos góticos | Edad Media1 |
| Iglesias prerrománicas (Sta. María, S. Miguel) | Tesoros del siglo IX en Monte Naranco | Alfonso II1 |
Conclusión
El Santo Sudario de Oviedo encapsula la fe viva de la Iglesia en Asturias, uniendo historia, liturgia y misterio pascual. Su contemplación urge a llevar en el corazón la imagen de Cristo sufriente, viviendo con fe, esperanza y caridad.4
Citas
Diócesis de Oviedo, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Diócesis de Oviedo (1913). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8 ↩9 ↩10
Diócesis de Périgueux, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Diócesis de Périgueux (1913). ↩
La santa Sábana (de Turín), The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §La Santa Sábana (de Turín) (1913). ↩ ↩2
Visita pastoral a Turín: Veneración de la santa Sábana en la catedral de Turín – Meditación del Santo Padre, Papa Benedicto XVI. Visita pastoral a Turín: Veneración de la Santa Sábana en la Catedral de Turín – Meditación del Santo Padre (2 de mayo de 2010) (2010). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6
Papa Juan Pablo II. Visita pastoral a Vercelli y Turín: Discurso en la Catedral de Turín ante la Sábana (24 de mayo de 1998) – Discurso (1998). ↩ ↩2 ↩3
Papa Juan Pablo II. Audiencia General del 24 de junio de 1987 (1987). ↩
Papa Juan Pablo II. Audiencia General del 20 de marzo de 1985 (1985). ↩
Papa Pablo VI. A los participantes del Congreso Eucarístico de Naciones Centro y Sudamericanas (16 de junio de 1974) – Discurso (1974). ↩
