La enciclopedia católica en español

Santos Emeterio y Celedonio

Los santos Emeterio y Celedonio fueron dos mártires cristianos de Calagurris-la actual Calahorra, en La Rioja- vinculados tradicionalmente a la Legio VII Gemina. Su martirio pertenece al cristianismo hispano de época romana y su culto alcanzó una notable difusión en la Antigüedad tardía y la Edad Media. La tradición los considera patronos de Calahorra y de Santander, ciudad cuyo nombre y escudo mantienen viva su memoria.

San Emeterio - Catedral de Santo Domingo de la Calzada
Ver información de la imagenSan Emeterio - Pórtico de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, c. 2007. Original, BigSus, CC BY 2.5 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreSantos Emeterio y Celedonio
CategoríaPersona
Nombre CompletoEmeterio y Celedonio
DescripciónMartirio durante la persecución de Diocleciano (c. 304) en la Legio VII Gemina, Hispania romana.
NacionalidadHispania
SexoMasculino
Año304
Atributosespada, palma, corona, vestimenta militar romana, anillo, pañuelo
Fecha de Celebración3 de marzo
Imágenesrepresentados como soldados romanos con espada y palma, a veces con cabeza coronada
ImportanciaPatronos de Calahorra y Santander; culto antiguo que influyó en la toponimia y la heráldica local.
LugarCalahorra (antigua Calagurris), Hispania
Lugar de SepulturaCatedral de Calahorra
Miembro deCalahorra y La Calzada
ObservacionesTradición los vincula a la Legio VII Gemina y a la figura legendaria de su padre, San Marcelo.
TipoSanto, Mártires cristianos

Tabla de contenido

Identidad y nombres

Los nombres aparecen con diversas formas según la lengua y la época:

  • Emeterio, también escrito Emeterius, Hemeterius o Emeter.
  • Celedonio, asimismo documentado como Chelidonius, Celedonius o Celidonio.

La tradición cristiana los presenta como hermanos y soldados. La forma latina Emeterius et Chelidonius ha influido en la nomenclatura litúrgica y hagiográfica occidental.

La Iglesia celebra su memoria el 3 de marzo. El martirologio los recuerda como soldados que confesaron públicamente el nombre de Cristo y recibieron la corona del martirio en Calahorra.

Contexto histórico

El cristianismo en la Hispania romana

La presencia cristiana en Hispania está documentada con seguridad durante los siglos III y IV. Las comunidades cristianas vivían dentro de la estructura política y social del Imperio romano, aunque su negativa a participar en determinados actos del culto oficial podía interpretarse como deslealtad religiosa y política.

Las persecuciones no afectaron siempre a todas las provincias con la misma intensidad. La represión dependía de las disposiciones imperiales, de la actuación de los gobernadores y de las circunstancias locales. En este marco deben situarse los martirios de numerosos cristianos hispanos, entre ellos Emeterio y Celedonio.

La Legio VII Gemina

La tradición antigua relaciona a ambos mártires con la Legio VII Gemina, unidad militar romana establecida en Hispania y vinculada durante siglos a Legio, la actual León. La diócesis de Calahorra conserva la noticia de que los dos hermanos pertenecían a esta legión y padecieron por la fe en Calahorra.1

La pertenencia militar posee un valor simbólico en la memoria cristiana posterior: los santos aparecen como hombres integrados en el orden imperial que, llegado el momento decisivo, antepusieron la fidelidad a Cristo a las exigencias religiosas del poder romano.

El martirio

Lo que puede considerarse históricamente seguro

Los datos históricos firmes son escasos, pero poseen considerable importancia:

  • Emeterio y Celedonio fueron mártires cristianos.
  • Su culto quedó asociado desde época antigua a Calahorra.
  • Una tradición temprana los relaciona con la Legio VII Gemina.
  • La fecha exacta de su muerte no puede establecerse con certeza absoluta.

La antigua veneración local constituye un indicio sólido de la existencia histórica de los mártires. Alban Butler resume la cuestión afirmando que, más allá de sus nombres y de su martirio, apenas existen datos biográficos seguros, aunque la antigüedad y continuidad de su culto respaldan la realidad de su testimonio cristiano.2

Fecha y persecución

La tradición litúrgica y hagiográfica sitúa su muerte durante la persecución del emperador Diocleciano, a comienzos del siglo IV, habitualmente en torno al año 304. Sin embargo, la documentación antigua no permite establecer la fecha con la misma seguridad con que acredita el martirio y el lugar de culto.

Por esta razón, conviene distinguir entre:

  • El hecho histórico del martirio, respaldado por la tradición cultual antigua y por los testimonios literarios.
  • La fecha concreta, el procedimiento judicial y los detalles personales, transmitidos principalmente por tradiciones posteriores.

Prudencio y la primera memoria literaria

El poeta cristiano

El testimonio literario más importante procede de Aurelio Clemente Prudencio, poeta cristiano hispano nacido hacia el año 348 y fallecido probablemente después del 405. Prudencio visitó santuarios de mártires y dedicó su obra poética a exaltar el triunfo de la fe cristiana.3

Su colección Peristephanon-«Sobre las coronas»- incluye himnos dedicados a diversos mártires hispanos y de otras regiones del Imperio. Entre ellos figuran Emeterio y Celedonio de Calahorra.3

Valor histórico del testimonio

Prudencio escribió aproximadamente un siglo después de la época tradicional del martirio. Su poema no constituye un acta judicial contemporánea, pero demuestra que el culto a los dos mártires estaba plenamente arraigado en Hispania a finales del siglo IV o comienzos del V.

El poeta afirma que los perseguidores destruyeron los documentos de la pasión para impedir que quedara memoria escrita de la victoria cristiana. Esta afirmación pertenece al lenguaje teológico y poético de Prudencio y no permite reconstruir por sí sola los detalles del proceso. Su valor principal reside en confirmar la antigüedad del culto, la fama de los mártires y la existencia de una tradición local vinculada a Calahorra.2

Prudencio utiliza además recursos retóricos propios de la poesía martirial. Por ello, conviene evitar una lectura literal de cada imagen poética o presentarla como una crónica contemporánea de los hechos.

Tradición hagiográfica posterior

La filiación con san Marcelo

Una tradición posterior afirma que Emeterio y Celedonio eran hijos de san Marcelo, también soldado y mártir. Según este relato, los dos hermanos habrían seguido la profesión militar de su padre antes de confesar su fe cristiana.

La tradición posee valor devocional, pero carece del mismo respaldo que la noticia antigua del martirio. Las fuentes hagiográficas distinguen entre el núcleo histórico -los nombres, el martirio y el culto calagurritano- y los elementos narrativos añadidos con posterioridad.2

El anillo y el pañuelo

Gregorio de Tours transmitió una narración según la cual, en el momento de la ejecución, el anillo de Emeterio y el orarium o pañuelo de Celedonio ascendieron milagrosamente al cielo. La escena explica de forma simbólica la presencia de ambos objetos en la memoria iconográfica y devocional de los santos.

Este episodio pertenece a la leyenda piadosa medieval. No debe confundirse con un dato histórico sobre el martirio. Su función consiste en expresar que los objetos personales de los mártires quedaron asociados a su glorificación celestial.2

Culto en Calahorra

Calahorra conserva el centro histórico más antiguo e importante de la devoción a Emeterio y Celedonio. Durante el siglo IV acudían peregrinos de lugares distantes para venerar su sepulcro. La tradición local vincula sus reliquias con la catedral de Calahorra, donde todavía reciben veneración.1

La veneración de los mártires encaja en la práctica general de la Iglesia antigua. Después del final de las grandes persecuciones, las tumbas de los mártires se convirtieron en lugares de oración, peregrinación y celebración litúrgica. La memoria del mártir no funcionaba únicamente como recuerdo privado: formaba parte de la identidad de la comunidad cristiana.4

En Calahorra, la presencia del sepulcro y la continuidad del culto contribuyeron a consolidar la consideración de ambos como patronos de la ciudad y de su Iglesia local.

Traslado y culto en Santander

La abadía de San Emeterio y San Celedonio

La devoción llegó también a la costa cantábrica. Durante la Alta Edad Media, una abadía dedicada a los dos mártires adquirió importancia en el lugar que con el tiempo recibiría el nombre de Santander. La tradición relaciona la fundación de esta institución con Alfonso II el Casto, que habría establecido allí una abadía donde se conservaban las cabezas de los santos.5

Más tarde, Alfonso VII elevó la abadía a colegiata. La comunidad canonical mantuvo durante siglos el culto de los dos mártires, que quedaron ligados a la historia religiosa, institucional y urbana de la ciudad.5

El origen del nombre Santander

El nombre Santander no procede de san Andrés, aunque la semejanza fonética originó esa interpretación en épocas posteriores. La explicación tradicional lo deriva de Sancti Emeterii, «de san Emeterio», mediante una evolución medieval de la pronunciación y de la escritura. La forma del nombre quedó influida por la presencia de la abadía dedicada a Emeterio y Celedonio.5

La ciudad recibió así una denominación directamente vinculada con uno de sus patronos, mientras que Celedonio permaneció unido a él en el título de la abadía, en el culto litúrgico y en la tradición cívica.

Iconografía

Atributos principales

El arte cristiano representa normalmente a Emeterio y Celedonio como soldados romanos, con indumentaria militar, túnica, coraza, escudo y espada. Estos elementos no pretenden reconstruir arqueológicamente su aspecto personal, sino expresar su condición tradicional de miembros de la legión y su combate espiritual por la fe.

Los atributos más habituales son:

  • La espada, instrumento asociado a su ejecución y signo de su martirio.
  • La palma, símbolo cristiano de la victoria alcanzada mediante la entrega de la vida.
  • La corona, representación de la corona del martirio.
  • La vestimenta militar romana, que recuerda la tradición de su pertenencia a la Legio VII Gemina.
  • El anillo y el pañuelo, vinculados a la leyenda transmitida por Gregorio de Tours.

Las imágenes los presentan con frecuencia juntos, como hermanos y compañeros de armas. La composición subraya la unidad de su testimonio y la inseparabilidad de su culto.

Diferencia entre símbolo y documento histórico

La iconografía no constituye una fuente directa para reconstruir la vida de los santos. La espada puede aludir tanto al martirio como a la condición militar; la palma y la corona proceden del lenguaje simbólico común de la representación de los mártires. Del mismo modo, la escena de los objetos elevados al cielo pertenece a una tradición legendaria posterior, no a una descripción contemporánea de la ejecución.

Los santos en el escudo de Santander

El escudo de Santander reúne elementos de la historia civil y religiosa de la ciudad. Su composición tradicional incluye una nave que rompe unas cadenas, imagen relacionada con la participación de marinos santanderinos en la conquista cristiana de Sevilla y con la ruptura de las cadenas que cerraban el Guadalquivir.5

Junto a esta escena naval, la tradición heráldica santanderina incorpora las cabezas de san Emeterio y san Celedonio, generalmente representadas como cabezas coronadas con la palma o asociadas a ella. La imagen recuerda la tradición según la cual las reliquias principales de los mártires llegaron a la abadía que dio nombre a la ciudad.

La presencia de los santos en el escudo cumple una doble función:

  1. Religiosa, porque proclama a Emeterio y Celedonio como patronos de Santander.
  2. Cívica, porque vincula la identidad urbana con la antigua abadía, el puerto y la historia medieval de la ciudad.

El escudo no debe interpretarse como una escena narrativa del martirio. Las cabezas de los santos funcionan como emblema de su patronazgo y de la memoria de sus reliquias, mientras que la nave y las cadenas evocan un episodio histórico diferente.

Relación con Calahorra y Santander

Calahorra y Santander conservan dos dimensiones complementarias de la memoria de los mártires:

  • Calahorra mantiene el lugar originario del martirio y el núcleo más antiguo de su culto.
  • Santander convirtió su devoción en elemento fundamental de la identidad urbana, del nombre de la ciudad y de su heráldica.

La relación entre ambas ciudades refleja una práctica habitual del cristianismo medieval: las comunidades adoptaban como patronos a mártires procedentes de otros lugares y vinculaban sus reliquias, templos y fiestas a la historia local. La veneración de las reliquias expresaba la comunión entre la Iglesia de la ciudad que conservaba el sepulcro y las comunidades que recibían fragmentos o tradiciones relacionadas con los santos.

Significado cristiano

Emeterio y Celedonio representan la fidelidad de los cristianos que, integrados en las estructuras del Imperio romano, rechazaron cualquier acto contrario a la confesión de Cristo. Su condición de soldados introduce una dimensión particular: el valor cristiano no consiste en la violencia, sino en la firmeza de conciencia y en la disposición a perder la vida antes que negar la fe.

La liturgia de los mártires interpreta su muerte como participación en la Pascua de Cristo. La palma, la corona y la gloria celestial no celebran la derrota física, sino la victoria de la gracia sobre la persecución y la muerte. El culto cristiano a los mártires nació precisamente de esta convicción: quienes dieron testimonio de Cristo permanecen unidos a él y continúan formando parte de la vida de la Iglesia.4

Memoria litúrgica

La fiesta de Emeterio y Celedonio figura el 3 de marzo. La celebración litúrgica presenta a ambos como mártires de Hispania y recuerda su testimonio conjunto. La tradición los invoca especialmente en Calahorra y Santander, aunque su memoria pertenece al patrimonio universal de la Iglesia.

La liturgia no exige conocer todos los detalles biográficos de un santo para celebrar su santidad. En el caso de estos mártires, la Iglesia conserva la certeza esencial: dos cristianos entregaron la vida por la confesión de Jesucristo, y su testimonio fue venerado por comunidades antiguas que transmitieron sus nombres y su memoria.

Valor histórico y devocional

La investigación histórica debe mantener una clara jerarquía entre los testimonios:

  • Prudencio, cercano todavía a la época antigua, acredita la existencia de un culto vigoroso y la fama de los mártires, aunque escribe en forma poética.
  • La tradición litúrgica y local conserva los nombres, el lugar de veneración y la condición martirial.
  • Las narraciones medievales, como la filiación con san Marcelo o el ascenso milagroso del anillo y el pañuelo, enriquecen la devoción, pero no poseen el mismo valor histórico.
  • La iconografía y la heráldica expresan la memoria religiosa y cívica de los santos, sin constituir crónicas de su vida.

La prudencia histórica no debilita la veneración cristiana. Al contrario, permite distinguir con mayor claridad el núcleo auténtico del testimonio: la existencia de dos mártires hispanos, su muerte por Cristo y la continuidad de su culto desde la Antigüedad tardía.

Legado

Emeterio y Celedonio permanecen vinculados a algunos de los principales espacios de la memoria cristiana de España. Calahorra conserva la tradición del martirio y de las reliquias; Santander conserva el nombre de uno de los santos, la advocación conjunta de su antigua abadía y su presencia en el escudo municipal.

Su legado une historia, liturgia, arte y conciencia urbana. La tradición puede transmitir detalles legendarios, pero el centro de su memoria permanece estable: dos soldados cristianos que prefirieron la fidelidad a Cristo antes que renunciar a su fe.

Citas y referencias

  1. Diócesis de Calahorra y La Calzada. Enciclopedia Católica, Diócesis de Calahorra y La Calzada (1913). 2
  2. Santos Emeterio y Chelidonius, mártires (a. D. 304). Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen I, 482 (1990). 2 3 4
  3. Aurelio Clemens Prudentius. Enciclopedia Católica, Aurelio Clemens Prudentius (1913). 2
  4. B1. El culto de los mártires en la Iglesia primitiva, Paolo Prosperi. El testimonio de los mártires en la Iglesia primitiva, 4. 2
  5. Santander. Enciclopedia Católica, Santander (1913). 2 3 4
Modificado el 31 de agosto de 2026 • FideScore™ 9.25Citar este artículoPaq. Scorm (LMS)Sugerir mejoraCompartir artículoImprimir artículoGenerar QRInstalar aplicaciónark:28736/kffrbr2j1

Logo Wikitólica
Autor:
Artículo supervisado por el Comité editorial de Wikitólica. Las afirmaciones del artículo están basadas y contrastadas usando fuentes catolicas: escritos patrísticos, de santos, artículos teológicos, documentos históricos, actas de concilios, encíclicas, fuentes magisteriales y documentos oficiales de la Iglesia. Proceso editorial →