Biografía y misión
San Vicente es presentado como diácono de Zaragoza y mártir bajo Diocleciano, hacia el año 304. Se le menciona en el Martirologio Romano con San Anastasio, y también cuenta con veneración en el ámbito griego (11 de noviembre, según la noticia enciclopédica).,
La tradición conservada lo describe como originario de Saragosa, con una formación que tuvo lugar bajo la dirección del obispo Valerio, de quien dependió en sus estudios. El obispo habría encomendado a Vicente la predicación por un impedimento de habla, subrayando así la misión de Vicente como servidor de la Palabra en su diócesis.
Arresto, prisión y tormentos
La narración tradicional afirma que, por orden del gobernador Daciano, San Vicente y el obispo Valerio fueron arrastrados con cadenas y permanecieron encarcelados durante un tiempo en Valencia. Cuando Valerio fue posteriormente desterrado, Vicente continuó sometido a numerosos tormentos: se mencionan el potro, la parrilla (gridiron) y azotes, además de su reclusión en una celda con fragmentos que aumentaban el sufrimiento.
El Martirologio Romano resume el martirio de modo más litúrgico y solemne: tras prisión e inapetencia (hambre), sufre tortura y la desmembración, además de ser quemado con planchas de metal calentado y atormentado en otros modos, hasta «recibir el premio del martirio» y