La expresión latina schola cantorum significa literalmente «escuela de cantores». Sin embargo, en la Antigüedad cristiana la palabra schola no designaba solo un centro de enseñanza. También podía referirse a una asociación estable de personas dedicadas a una misma función. Por este motivo, la schola cantorum histórica fue a la vez comunidad de cantores, escuela musical y cuerpo litúrgico.1
En sentido amplio, el nombre puede aplicarse a:
- Una institución dedicada a la enseñanza del canto eclesiástico.
- Un grupo estable de cantores que participa en las celebraciones.
- El coro litúrgico de una catedral, basílica, monasterio o parroquia.
- Una comunidad especializada en el canto gregoriano, la polifonía sacra u otras formas legítimas de música litúrgica.
La schola cantorum no constituye una simple asociación artística. Su razón de ser consiste en prestar un servicio litúrgico. La música que interpreta forma parte de la acción sagrada y debe integrarse en la celebración, no convertirse en un concierto independiente.


