La Semana Santa tiene una estructura definida que guía a los fieles a través de los eventos de la pasión de Cristo. La Cuaresma se extiende hasta el Jueves Santo inclusive.
Domingo de Ramos
El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa y conmemora la entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén,. Las multitudes, incluyendo niños, se reunían en el Monte de los Olivos y, después de himnos, antífonas y lecturas adecuadas, regresaban en procesión a Jerusalén, escoltando al obispo y llevando palmas y ramas de olivo.
En la liturgia, se proclama el Evangelio de la Pasión, y la lectura de la Carta de San Pablo a los Filipenses ofrece una síntesis maravillosa del misterio de Cristo, quien, a pesar de su condición divina, se despojó de sí mismo, tomando la forma de siervo y haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Este himno de inestimable valor teológico presenta una síntesis completa de la Semana Santa, desde el Domingo de Ramos hasta el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección.
El Triduo Pascual
El Triduo Pascual es el corazón de la Semana Santa y de todo el año litúrgico,. Comprende el Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo, y alcanza su culmen en la Vigilia Pascual, concluyendo con las Vísperas del Domingo de Resurrección.
Jueves Santo
El Jueves Santo es un día de gran significado, en el que la Iglesia conmemora varios eventos fundamentales:
La Última Cena: Se recuerda la institución de la Eucaristía, el sacerdocio ministerial y el nuevo mandamiento del amor que Jesús confió a sus discípulos,,. San Pablo ofrece uno de los relatos más antiguos de lo sucedido en el Cenáculo, en la víspera de la Pasión del Señor. Jesús se hace presente con su cuerpo entregado y su sangre derramada bajo las especies del pan y el vino, ofreciendo el sacrificio de la nueva y eterna alianza.
El Lavatorio de los Pies: Este gesto de humildad, con el que Jesús amó a los suyos hasta el extremo, es repetido en la liturgia y se convierte en una «insignia» para sus discípulos: el amor hasta la muerte,.
La Agonía en Getsemaní: Después de la Misa de la Cena del Señor, la liturgia invita a los fieles a permanecer en adoración ante el Santísimo Sacramento, reviviendo la agonía de Jesús en Getsemaní,.
En la Misa Crismal, que suele celebrarse este día por la mañana, el obispo y sus sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales y se bendicen los óleos sacramentales: el óleo de los catecúmenos, el óleo de los enfermos y el Santo Crisma,.
Viernes Santo
El Viernes Santo es un día de penitencia, ayuno y oración, dedicado a la conmemoración de la Pasión y Muerte de Jesús en la cruz,,.
Lectura de la Pasión: Se escucha el relato de la dolorosa Pasión del Señor,.
Oración Universal: La asamblea cristiana eleva una larga «oración de los fieles» que abarca todas las necesidades de la Iglesia y del mundo,.
Adoración de la Cruz: Los fieles veneran la madera de la Cruz, contemplando al Salvador crucificado y sintiendo el gran sufrimiento que Jesús, el Santo e Inocente, padeció por la salvación de la humanidad,,. Esta adoración es una expresión de piedad popular que tiende a anticipar el culto litúrgico de la Cruz.
La devoción a la Pasión de Cristo es profundamente arraigada en muchas culturas, como en América Latina, donde naciones enteras rodean con gran veneración y amor la pasión de Cristo,.
Sábado Santo
El Sábado Santo es un día de silencio y oración, en el que la Iglesia se une a María en su dolor por la muerte de su Hijo y en su confiada espera del cumplimiento de las promesas de Dios,. Es un día de espera, preparándose para la alegría de la Vigilia Pascual.
Vigilia Pascual
La Vigilia Pascual, que comienza al anochecer del Sábado Santo, es la «madre de todas las vigilias» y la cumbre del Triduo Pascual,,. Es la celebración más grande y noble de todas las solemnidades.
La Vigilia se estructura en cuatro partes principales,:
Liturgia de la Luz (Lucernario): Después de la bendición del fuego nuevo, se enciende el Cirio Pascual, que simboliza a Cristo que trae luz a toda persona,. La luz de la vela pascual se convierte en una ola de luces, y nos habla de Cristo como la verdadera estrella de la mañana que nunca se pone, el Señor Resucitado en quien la luz ha vencido a la oscuridad.
Liturgia de la Palabra: La Iglesia medita sobre las maravillosas obras que el Señor Dios hizo por su pueblo desde los tiempos más antiguos. Se ofrece una visión panorámica de toda la trayectoria de la historia de la salvación, desde la creación hasta la redención, desde el Éxodo hasta la Alianza en el Monte Sinaí, desde la Antigua hasta la Nueva y Eterna Alianza,,,.
Liturgia Bautismal: Con los nuevos miembros renacidos en el bautismo, la Iglesia celebra el sacramento del Bautismo, a través del cual nos hacemos partícipes de la muerte y resurrección de Jesucristo,,,. En tiempos de necesidad, como la pandemia de COVID-19, se puede realizar solo la «Renovación de las Promesas Bautismales».
Liturgia Eucarística: La Iglesia es llamada a la mesa preparada por el Señor para su Iglesia, la conmemoración de su muerte y resurrección, hasta que Él venga,.
La proclamación de la Resurrección dispersa la oscuridad de la noche y toda la realidad creada despierta del sueño de la muerte para reconocer el señorío de Cristo.
Domingo de Resurrección
El Triduo Pascual concluye con las Vísperas del Domingo de Resurrección. Este día celebra la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte.