Imagen y semejanza de Dios
La doctrina de que el ser humano está creado imago Dei constituye el punto de partida para entender su sentido existencial. La Congregación para la Doctrina de la Fe señala que «el ser humano es creado a imagen y semejanza de Dios» y que esta condición le confiere la capacidad de conocer y amar a su Creador1.
La visión de San Ireneo
San Ireneo afirma que «la vida del hombre consiste en la visión de Dios», resaltando que la verdadera plenitud se alcanza en la comunión con Él2.
