Un canon más amplio en el cristianismo primitivo
La recepción cristiana temprana conservó un ámbito textual más amplio que el canon hebreo cerrado. La Comisión Pontificia para los Textos Bíblicos indica que los autores del Nuevo Testamento muestran conocimiento de libros que exceden el canon hebreo y también el «canon alejandrino» en su conjunto, y explica que la expansión se relaciona con el uso de Escrituras recibidas en forma septuaginta.
La misma idea se formula desde la historia de la Iglesia: cristianos de la diáspora helenística recibieron las Escrituras en la forma de la Septuaginta, y la influencia del cierre posterior del canon hebreo no afectó de inmediato a la independencia canónica cristiana, sino en un periodo posterior.
La valoración del texto hebreo junto al valor de la Septuaginta
La tradición católica mantiene una tensión fecunda: la Iglesia reconoce la importancia del hebreo como lengua original del pueblo bíblico y, al mismo tiempo, honra la Septuaginta como Biblia eclesial de largo uso. Agustín llega a proponer que la autoridad eclesial de la Septuaginta supera otros intentos griegos cuando la versión muestra señales de inspiración y concordancia de sentido.
Jerónimo, por su parte, no propone una destrucción de la Septuaginta, sino una lectura comparativa: acepta su lugar en las Iglesias y sitúa su prestigio en la antigüedad y en el uso apostólico, al tiempo que defiende la prioridad del hebreo cuando el acuerdo falta.,