El Evangelio de Mateo presenta el Sermón de la Montaña como el primero y más extenso de los cinco grandes discursos de Jesús, que se entienden como un reflejo de los cinco libros de Moisés, la Torá judía1. Jesús es presentado como el nuevo profeta, superior a Moisés, que no viene a abolir la Ley y los Profetas, sino a darles cumplimiento2,1.
El Sermón se desarrolla en un escenario significativo: Jesús sube a una colina junto al lago, se sienta, y sus discípulos más cercanos se congregan a su alrededor, junto con una gran multitud2,3. Esta asamblea heterogénea es la que recibe por primera vez la enseñanza del «Padre Nuestro»3.
La estructura del Sermón de la Montaña abarca varios temas cruciales:
Las Bienaventuranzas (Mt 5:3-12): Una serie de afirmaciones que declaran bienaventurados a aquellos que encarnan ciertas cualidades, a menudo contrarias a los valores del mundo2,4,3.
La Misión de los Discípulos (Mt 5:13-16): Jesús describe a sus seguidores como la sal de la tierra y la luz del mundo2.
Jesús y la Ley (Mt 5:17-48): Seis «antítesis» donde Jesús reinterpreta y profundiza los mandamientos del Antiguo Testamento2,4.
La Verdadera Piedad (Mt 6:1-18): Enseñanzas sobre la limosna, la oración (incluyendo el Padre Nuestro) y el ayuno, destacando la importancia de la intención del corazón sobre la apariencia externa5.
Confianza en Dios y Prioridades del Reino (Mt 6:19-34): Exhortaciones a no preocuparse por las riquezas terrenales, sino a buscar primero el Reino de Dios6.
Relaciones Interpersonales y Juicio (Mt 7:1-12): Advertencias contra el juicio hipócrita y la importancia de la Regla de Oro.
Exhortaciones Finales (Mt 7:13-27): Llamadas a elegir el camino estrecho, a discernir entre verdaderos y falsos profetas, y la parábola de los dos cimientos7.

