Los siete pecados capitales son:
Cada uno de estos pecados se opone a una virtud específica,,. La lucha contra ellos implica el cultivo de las virtudes contrarias.
Soberbia (Orgullo)
La soberbia es el deseo desordenado de la propia excelencia o de una exaltación indebida. Es una sobreestimación de uno mismo que lleva a despreciar a Dios y a los demás. San Agustín la describe como «el comienzo de todo pecado» porque fue lo que derrocó al diablo y lo que llevó a la caída de Adán y Eva,,. La soberbia impide la perfección y es la raíz de muchos males, incluso en las buenas obras.
La soberbia se opone a la humildad. La humildad, según Santo Tomás de Aquino, implica una correcta apreciación de los propios dones y talentos, reconociendo las limitaciones bajo Dios.
Avaricia
La avaricia es el deseo desordenado de bienes materiales, posesiones o riquezas,. No se trata simplemente de desear tener cosas, sino de un apego excesivo que puede llevar a la injusticia y a la falta de caridad.
Se opone a la liberalidad o generosidad,. La generosidad implica el desprendimiento y la disposición a compartir los bienes con los demás.
Envidia
La envidia es la tristeza ante el bien ajeno y el deseo desordenado de poseer lo que otro tiene, incluso deseando el mal al prójimo,. Es un pecado capital porque, al igual que la pereza, incita a la persona a realizar ciertas acciones para evitar el sufrimiento o satisfacer sus demandas. La envidia puede nacer de la soberbia.
Se opone al amor fraterno o a la caridad,. La caridad nos impulsa a alegrarnos con el bien del prójimo.
Ira
La ira es un deseo desordenado de venganza o un resentimiento excesivo ante una ofensa. Puede manifestarse en estallidos de cólera, amargura o un deseo persistente de castigar.
Se opone a la paciencia o mansedumbre,. La mansedumbre permite soportar las dificultades y las ofensas con serenidad.
Lujuria
La lujuria es el deseo desordenado o la búsqueda de placer sexual por sí mismo, separado de los fines procreativo y unitivo del matrimonio,. Este vicio desvía la atención del hombre hacia las cosas corporales, debilitando su operación intelectual.
Se opone a la castidad,. La castidad es la virtud que integra la sexualidad en la persona, en su unidad de cuerpo y espíritu.
Gula
La gula es la intemperancia en la comida y la bebida,. No se refiere solo a comer o beber en exceso, sino también a un apego desordenado a los placeres de la mesa, como comer «apresurada, suntuosa, excesiva, voraz o fastidiosamente». Al igual que la lujuria, la gula fija la atención en lo corpóreo, lo que puede llevar a la «torpeza de los sentidos» o a un pensamiento poco claro,.
Se opone a la abstinencia o templanza,. La templanza modera el atractivo de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados.
Pereza (Acedia)
La pereza, o acedia, es una tristeza o aversión al bien espiritual o a la actividad espiritual, a menudo manifestada como negligencia en los deberes religiosos o morales,,. Se describe como una especie de tristeza que se opone a la alegría en Dios, que es un efecto de la caridad.
Se opone a la diligencia,. La diligencia es la prontitud y el cuidado en el cumplimiento de los deberes.