La tradición de la Orden de los Siervos de María conserva los nombres de los siete fundadores con distintas formas italianas y latinizadas:
- Bonfilio Monaldi-Bonfilius o Bonfiglio dei Monaldi-.
- Bonayunta Manetti-Bonajuncta o Giovanni di Buonagiunta-.
- Amadeo de los Amidei-Amideus o Bartolomeo degli Amidei-.
- Hugo de los Uguccioni-Uguccio, Hugh o Ricovero degli Ugguccioni-.
- Maneto de los Antella-Manettus o Benedetto dell’Antella-.
- Sosteno de los Sostegni-Sosteneus o Gherardino di Sostegno-.
- Alejo Falconieri-Alexius o Alessio de’ Falconieri-.
Las variantes responden a la evolución de los nombres propios entre el italiano medieval, el latín eclesiástico y las lenguas modernas. El Dicasterio para las Causas de los Santos enumera a los siete como Bonfilio, Bartolomé, Juan, Benito, Gerardino, Ricovero y Alejo, mientras que la historiografía servita emplea también los nombres religiosos de Bonfilio, Bonayunta, Amadeo, Hugo, Maneto, Sosteno y Alejo.2,1
La palabra servita procede del nombre de la orden: Siervos de María. La denominación expresa una espiritualidad mariana entendida como servicio a Dios bajo el patrocinio de la Virgen, no como una sustitución del culto debido exclusivamente a Cristo. La misión propia de la orden quedó vinculada a la santificación de sus miembros, la predicación del Evangelio y la difusión de la devoción a los dolores de María.2




