Orígenes primitivos
Los primeros testimonios sobre la celebración de la Epifanía aparecen en los escritos de Clemente de Alejandría (siglo III), quien menciona la observancia del día entre los basilidianos como una conmemoración del bautismo de Jesús1. Ya en el siglo IV, la Iglesia cristiana oriental la celebraba como Theophany, centrada principalmente en el Bautismo del Señor en el Jordán1.
Evolución en la tradición occidental
En la tradición latina, la fiesta adquirió una fuerte dimensión magiológica. El Papa Juan Pablo II señaló que la luz que apareció en la Navidad «se extiende» a los Magos, quienes «traen a las naciones su peregrinación al divino Luz»2. Desde el Concilio de Trento, la visita de los Magos se consolidó como el foco principal del rito solemne, mientras que el Bautismo y Caná se conmemoran en días posteriores (Bautismo del Señor y la fiesta de la Cana)3,4.
