Orígenes medievales
El culto a la Trinidad se consolidó en la Edad Media, sobre todo durante el periodo carolingio, cuando la devoción al misterio trinitario se difundió tanto en la oración privada como en la liturgia pública1. En 1334, el Papa Juan XXII extendió la celebración a toda la Iglesia latina, convirtiéndola en una solemnidad universal1.
Evolución litúrgica
Con la reforma del Misal Romano (tercera edición típica) el Prefacio de la Solemnidad quedó fijado en la forma actual, resaltando la unidad y la igualdad de las tres Personas divinas2,3.
